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miércoles, 9 de diciembre de 2015
jueves, 12 de noviembre de 2015
miércoles, 18 de septiembre de 2013
A Roosevelt (fragmento)
Rubén Darío
Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción,
que donde pones la bala
el porvenir pones.
No.
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De Cantos de vida y esperanza, 1905.
Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción,
que donde pones la bala
el porvenir pones.
No.
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De Cantos de vida y esperanza, 1905.
viernes, 11 de mayo de 2012
Nueva cosmología y liberación
Leonardo Boff
Hace algún tiempo, el Museo Americano de Historia Natural hizo una encuesta entre biólogos a quienes les preguntó si creían que estábamos enfrentando una extinción en masa. Un 70% respondió que sí. El renombrado cosmólogo Brian Swimme, autor junto con Thomas Berry de una de las más brillantes narrativas de la historia del Universo (The Universe Story, 1992), interrogado sobre lo que podríamos hacer, respondió: “El Universo ya viene, hace tiempo, haciendo su parte para detener el desastre; pero nosotros tenemos que hacer la nuestra. Y lo haremos mediante el despertar de una nueva conciencia cosmológica, vale decir, si ajustamos nuestras conductas a la lógica del Universo. Pero no estamos haciendo lo suficiente”.
¿Qué significado tiene esta respuesta? Nos apunta hacia una nueva conciencia que asume una responsabilidad colectiva respecto a la protección de nuestra Casa Común y a la salvaguardia de nuestra civilización. Y “ajustar nuestras conductas a la lógica del Universo” significa responder a los llamados que recibimos del denominado “principio cosmogénico”, que estructura la expansión y la autocreación del universo con todos sus seres, inertes y vivos. Este principio se manifiesta por tres características: la diferenciación/complejización, la subjetividad/interiorización y la interdependencia/comunión.
En palabras más simples: cuanto más el universo se expande, más se complejiza; cuanto más se complejiza más gana interiorización y subjetividad (cada ser tiene su propia forma de relacionarse y escribir su historia); y cuanto más gana interiorización y subjetividad más todos los seres entran en comunión entre sí y refuerzan su interdependencia, en el contexto de pertenencia a un gran Todo. Comentan Berry/Swimme: “Si no hubiese habido complejidad (diferenciación), el universo se habría fundido en una masa homogénea; si no hubiese habido subjetividad, el universo se habría convertido en una extensión inerte y muerta: si no hubiese habido comunión, el universo se habría transformado en un guarismo de eventos aislados”.
Los teólogos de la liberación, en cuarenta años de reflexión, hemos intentado explorar las dimensiones económicas, sociales, antropológicas y espirituales de la liberación como respuesta a las opresiones específicas. Ahora estamos intentando incorporar esta visión cosmológica al contexto de la crisis ecológica generalizada. Ella nos obligó a quebrar el paradigma convencional con el cual organizábamos nuestras reflexiones, vinculadas todavía a la cosmología mecanicista y estática. La nueva cosmología ve el universo de forma diferente, como un proceso incomensurable de evolución/expansión/creación que envuelve todo lo que pasa en su interior, incluidas la conciencia y la sociedad.
En términos del principio cosmológico, liberación personal significa: liberarse de amarras para sentirse en comunión con todos los seres y con el universo, fenómeno que los budistas llamam “iluminación” (satori), una experiencia de no dualidad y que San Francisco vivió en el sentido de una hermandad abierta con todos los seres. En términos sociales, la liberación, a la luz del principio cosmogénico es: la creación de una sociedad sin opresiones donde las diversidades son valoradas y expandidas (de género, de culturas y de caminos espirituales). Eso implica dejar atrás la monocultura del pensamiento único en la política, en la economia y en la teología oficial. Éste es el principal factor de opresión y de homogenización.
La liberación requiere también una profundización de la interioridad, la cual ya no se satisface con el mero consumo de bienes materiales; pide valores vinculados a la creatividad, a las artes, a la meditación y a la comunión con la Madre Tierra y con el Universo. La liberación resulta del refuerzo de la “matriz relacional”, especialmente con aquellos que sufren injusticias y que son excluidos. Esta matriz nos hace sentir miembros de la comunidad de vida e hijos e hijas de la Madre Tierra, la cual, a través de nosotros, siente, ama, cuida y se preocupa por el futuro común.
Finalmente, la liberación, en la perspectiva cosmogénica, demanda una nueva conciencia de interdependencia y de responsabilidad universal. Estamos llamados a reinventar nuestra especie, tal como lo hicimos en el pasado en las innumerables crisis por las cuales atravesó la humanidad. Este apremio es urgente, porque no tenemos mucho tiempo y porque debemos estar a la altura de los desafíos de la actual crisis de la Tierra.
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Publicado por Correio do Brasil el 4/4/2012. Traducción libre.
miércoles, 25 de abril de 2012
Las ocho tecnologías más influeyentes
16:00 20/04/2012 Cómo evolucionarán las nuevas tecnologías en el futuro y cómo influirán en nuestra vida.>>
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Publicado por RIA Novosti el 20-04-2012.
lunes, 23 de abril de 2012
China, bajo la lupa
Sebastián Premici
El mundo sigue atravesando una crisis económica. La baja en las calificaciones de la deuda norteamericana y de algunos países de Europa agudizó la situación, al menos desde el punto de vista financiero. Mientras tanto, desde América Latina, y en particular la Argentina, las miradas están puestas sobre China.
Semanas atrás, Pekín dio a conocer nuevos datos sobre su tasa de crecimiento y confirmó que durante el último trimestre de 2011 su economía creció un 8,9 por ciento frente al 9,1 por ciento del tercero. La tendencia es preocupante para nuestro país, porque la gran mayoría de las exportaciones agropecuarias (un 85 por ciento), grandes generadoras del flujo de divisas, están destinadas a satisfacer la demanda de esa economía. Ésta es una noticia que no puede pasar inadvertida en un momento de convulsión. Sin embargo, el otro dato que no escapa a la mirada de los analistas es que la relación entre la potencia asiática y la Argentina y el resto de la región se volvió estratégica. Para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), China está en camino de superar a la Unión Europea como destino de las exportaciones de la región en 2014.
Desde hace doce años, el gigante asiático explica su economía a partir de sus planes quinquenales -planificación que sólo existió en el país durante los dos primeros gobiernos de Juan Domingo Perón. Para el próximo lustro, reestructurará su esquema de importaciones, con el objetivo de potenciar el consumo interno y equilibrar su balanza comercial. Es decir, se está preparando para adquirir -en el caso de alimentos, materias primas y tecnología con valor agregado- por el simple hecho de que cada vez más familias rurales están pasando a tener consumos urbanos. Por año, 25 millones de chinos dejan la pobreza. En los últimos veinticinco años, 250 millones de personas mejoraron su calidad de vida y, por ende, su situación económica. De ahí que, en los próximos años, el gobierno de Hu Jintao busque potenciar su mercado interno.
A contramano
Durante la crisis de 2009, hubo un freno económico a escala global. Sin embargo, mientras que las exportaciones de la región hacia Estados Unidos y la Unión Europea se redujeron un 26 por ciento y un 28 por ciento, respectivamente, las destinadas a Asia cayeron sólo 5 puntos y las dirigidas a China aumentaron un 5 por ciento. Pese a la crisis, su economía creció a una tasa del 9,2 por ciento. Es decir, este país tiene un papel cada vez más fundamental para América Latina. Pero en una posible nueva fase de freno económico, también hay que mirar el grado de dependencia que existe con el gigante asiático. Dado que su tasa de crecimiento en los últimos meses resultó ser menor a la estimada, es de esperar que se produzca también una menor expansión de los países latinoamericanos.
Según la Cepal, algunos países de la región dependen mucho de China como socio comercial, sobre todo respecto de las exportaciones. “Chile muestra la tasa más elevada de relacionamiento (13 por ciento), seguido por Perú (11 por ciento), Argentina (9 por ciento), Costa Rica (7 por ciento) y Brasil (7 por ciento). Con respecto a las importaciones, Paraguay es el caso extremo (un 27 por ciento), seguido por Chile y Argentina (11 por ciento) y Brasil, México y Colombia (10 por ciento)”, indicó el organismo internacional.
Una cifra sirve para ilustrar el nivel del intercambio: durante 2010, ingresaron al país casi 5.000 millones de dólares por exportaciones agroindustriales a China. Es decir, el 85 por ciento del total del complejo agroexportador. De ese total, el 94 por ciento se compuso por porotos de soja (67 por ciento) y aceite de soja (27 por ciento). Teniendo en cuenta las necesidades del país asiático, ávido de productos de mayor calidad, la Argentina podría diversificar su estructura de exportaciones agropecuarias. Por un lado, para no depender tanto de la soja y de los vaivenes de los precios de los commodities. Por el otro, para ofrecer mayor valor agregado, algo que redundaría en mejores ingresos para los productores locales.
Sin embargo, hay que destacar que las relaciones bilaterales exceden los temas agropecuarios. Cuando el ex presidente Néstor Kirchner anunció junto a su par de China que habría inversiones por 20.000 millones de dólares, pocos tomaron ese dato como algo probable. (Incluso, se lo comparó con el fallido anuncio de Carlos Menem sobre los viajes a la “estratósfera”). No obstante, transcurridos varios años, la realidad demostró que la relación bilateral fue mucho más allá que aquel remoto anuncio. Según datos de la secretaría de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, el stock de Inversión Extranjera Directa (IED) de China en la Argentina creció a una tasa promedio anual de 60 por ciento entre 2004 y 2009. “El año pasado fue el punto clave donde se ‘gatillaron’ las inversiones en el mercado local. Actualmente, generamos 5.800 puestos de empleo genuino y creemos que, en los próximos cinco años, podremos crear otros 4.000. A través del trabajo conjunto, nuestras relaciones subieron un escalón”, sintetizó el viceministro de Comercio chino, Wang Chao, durante un seminario de inversiones, realizado en su país el pasado 20 de julio.
De ida y vuelta
El año pasado, el comercio bilateral creció un 65 por ciento y las inversiones chinas sumaron casi 13.000 millones de dólares, en rubros diversos como la minería, el petróleo y las telecomunicaciones, entre otros. Además, sólo en el área de transporte, los desembolsos llegan a 15.000 millones de dólares, según la información difundida por el Ministerio de Comercio chino.
Durante el período 2000-2009, China representó el 46 por ciento del consumo global de petróleo, el 72 por ciento del acero y del 170 por ciento del cobre. Sobre este último commodity, ya están avanzadas las negociaciones en la Argentina para la instalación de una planta refinadora de cobre, una inversión que podría demandar 500 millones de dólares. Para la consultora Dragonomics, dedicada a difundir información estadística de China desde 1997, hacia fines del año pasado el país asiático había ejecutado una IED cercana a los 90.000 millones de dólares en todo el mundo.
Más allá de estos indicadores, un dato que preocupa al Gobierno local es el déficit que arroja la balanza comercial con este socio. Durante 2010, fueron 1.800 millones de dólares, un 60 por ciento superior al registrado en 2009. Esto inquieta porque la Argentina necesita mantener una balanza comercial global positiva, uno de los principales resortes del actual modelo económico. Si Estados Unidos dejara de comprarle a China, producto de una recesión global, muchas de esas ventas podrían canalizarse hacia la Argentina y Brasil. Y, de esta manera, se profundizaría el déficit. De ahí también las intenciones de diversificar las exportaciones agrícolas (en carnes, maíz y lácteos).
Pero por fuera de cualquier dato de la coyuntura, tanto los funcionarios chinos como los locales coinciden en definir el vínculo bilateral como “estratégico”.
Las proyecciones hacia 2020 indican, según la Cepal, que China aumentaría de forma notoria su posición relativa como destino de las exportaciones regionales. “Si se mantiene el actual ritmo de crecimiento de la demanda de nuestros productos en Estados Unidos, la Unión Europea y el resto del mundo, y la demanda de China se incrementa sólo a la mitad del ritmo registrado en esta década, este país superaría a la Unión Europea en 2014 y pasaría a ser el segundo mayor mercado para las exportaciones. En el caso de las importaciones, se prevé un comportamiento similar y que China supere a la Unión Europea en 2015”, concluyó el organismo internacional. Muchas de estas variables dependerán de los acontecimientos económicos próximos. En este sentido, sortear una nueva fase de la crisis internacional será el primer desafío.
Datos clave
-Habitantes: 1.300 millones.
-PBI per capita: en 2010 fue de 4.400 dólares y para 2011 se estimó en 5.200 dólares.
-Ascenso social: 25 millones de personas dejan la pobreza por año.
-Inversión extranjera directa en el mundo: 130.000 millones de dólares en 2010.
-Inversión extranjera directa en la Argentina: 13.000 millones dólares en 2010 (distribuidas en minería, telecomunicaciones y transporte).
-Exportaciones agropecuarias hacia China: 4.965 millones de dólares en 2010 (un 55 por ciento más que un año atrás. El 90 por ciento son porotos y aceite de soja).
-Balanza comercial total: la Argentina tuvo un déficit de 1854 millones de dólares.
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Publicado por Revista Debate y por rebelion.org el 23-4-2012.
viernes, 20 de abril de 2012
Mundo
Mario Benedetti
No vayas a creer lo que te cuentan del mundo
en realidad el mundo es incontable
en todo caso es provincia de ti
no vayas a creer lo que te cuentan del mundo
aun los que te aman mienten sobre él
probablemente sin saber que mienten
en la vigilia te sentirás lejano
testigo de tu mundo desde el mundo
sin nubes de tu aliento en los cristales
la humareda del hombre se elevará en la noche
y no sabrás de dónde viene el fuego
pero la expectativa te volverá humilde
en el mundo el abismo es un oficio
las preguntas en vano, una vieja costumbre
los desatinos, marca de abolengo
no vayas a creer lo que te cuentan del mundo
(ni siquiera esto que te estoy contando)
ya te dije que el mundo es incontable.
…………………………………………
De Las soledades de Babel, 1991.
No vayas a creer lo que te cuentan del mundo
en realidad el mundo es incontable
en todo caso es provincia de ti
no vayas a creer lo que te cuentan del mundo
aun los que te aman mienten sobre él
probablemente sin saber que mienten
en la vigilia te sentirás lejano
testigo de tu mundo desde el mundo
sin nubes de tu aliento en los cristales
la humareda del hombre se elevará en la noche
y no sabrás de dónde viene el fuego
pero la expectativa te volverá humilde
en el mundo el abismo es un oficio
las preguntas en vano, una vieja costumbre
los desatinos, marca de abolengo
no vayas a creer lo que te cuentan del mundo
(ni siquiera esto que te estoy contando)
ya te dije que el mundo es incontable.
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De Las soledades de Babel, 1991.
miércoles, 11 de abril de 2012
Los deberes del escritor
William Ospina
Las guerras actuales no se parecen a las guerras antiguas. El mundo de hoy no se parece al mundo de ayer.
Hace siglo y medio Walt Whitman podía declarar en un poema su asombro ante la infinita capacidad del mundo de recibir desechos y podredumbre y devolver en cambio vida, rosas fragantes, cebollas cristalinas, lavanda y anís. Podía celebrar que, a pesar de la actividad humana, a pesar de los infiernos de la historia, la naturaleza seguía siendo limpia por siempre y siempre, quizás alterada en la superficie pero intocada en sus fuentes profundas.
Algo tremendo ha cambiado. Hoy tenemos el temor de que las fuentes de la vida están siendo alteradas. Estamos manipulando las semillas, estamos degradando los océanos, estamos modificando el equilibrio del planeta; ya no podemos estar tan seguros como Whitman de que todo seguirá igual, de que la vida estará a salvo para siempre.
También las guerras, repito, han cambiado. Antes podían significar la muerte de guerreros de una y otra tribu, de una y otra religión, de una y otra raza, ahora pueden acarrear el daño irreparable del escenario de nuestra existencia, la desaparición de la especie entera. Una guerra salida de madre puede ser el fin de la aventura humana. Sobre todo si se trata de ese tipo de guerra que está suspendida como espada de pesadilla sobre la nuca de la humanidad hace 66 años: la conflagración nuclear.
Es sin duda esa conciencia la que ha movido esta semana a Günter Grass a escribir un poema sobre el peligro de un ataque israelí sólo por la sospecha de que Irán esté desarrollando un arma atómica. No lo mueve sólo ese riesgo sino el hecho de que Alemania, su país, haya entregado a Israel un submarino nuclear capaz de apoyar eficazmente ese ataque. Los alemanes llevan 66 años de silencio sobre la política judía, porque cargan a la vez con un estigma a los ojos del mundo y con una conciencia culpable.
Hablar por primera vez del tema supone para ellos una dificultad mucho mayor que para otros pueblos. Günter Grass no sólo ha utilizado el argumento de que está viejo, de que está escribiendo “con la última tinta”, y de que “mañana podría ser demasiado tarde”, también que no ha escrito una página de opinión o un ensayo sino, inesperadamente, un poema. Otros discutirán en su sabiduría si el poema es afortunado o no, si contó con el favor de las musas, pero es harto significativo que, en tiempos en que la poesía parece asordinada y en penumbra, un escritor, para expresar sus temores más profundos y su mayor incertidumbre, recurra al lenguaje de la poesía.
¿Puede la poesía hablar de la historia, de los conflictos políticos, de los hechos críticos de actualidad? Hay quienes piensan que su ámbito debe limitarse a los secretos de la intimidad o al tono de la celebración y la evocación; que la poesía es sólo sentimiento y armonía verbal, exploración de los misterios del lenguaje o cifra de los abismos de la conciencia.
Pero la poesía nunca se privó de hablar de la historia y de la política. Homero habló desde el comienzo de los guerreros y de las armas. Un libro o colección de libros orientales que se volvió con los siglos el alma misma de Occidente, la Biblia, está lleno de conflictos políticos, de guerras, de luchas por el poder, de la alianza del poder con la religión. La Divina Comedia es un fresco de las luchas de Blancos y de Negros, de güelfos y de gibelinos; Shakespeare es un mosaico de las guerras inglesas y los conflictos sociales; Víctor Hugo hizo un memorable libro de poemas para demoler el pedestal del imperio de Luis Napoleón.
Los comentaristas han sugerido que Günter Grass ha escrito su poema Lo que hay que decir para enmascarar un discurso político y hacerse perdonar la temeridad de censurar a Israel, siendo alemán. Yo me atrevo a pensar que lo que ha hecho es más grande y más complejo. Una columna de opinión o un ensayo sería algo más efectivo y polémico para plantear un tema de tanta actualidad y de tal importancia, y él no lo ignora. Por otra parte, si en verdad siente que está escribiendo con su “última tinta”, no le preocupará el juicio de sus contradictores o sus críticos.
Creo que Günter Grass quiere decirnos que no está hablando simplemente de política, de conflictos mediáticos, de escándalos de actualidad o de polémicas que apasionan a las facciones que hoy se disputan el mundo, sino de hechos gravísimos para el destino de la especie, de cosas que comprometen la supervivencia misma del lenguaje y del espíritu. Nos está diciendo que de esas cosas no se puede hablar de un modo pragmático o trivial.
Es el misterio mismo del mundo lo que está en juego. Y en esos momentos, cuando bien podría ser la última tinta de la especie lo que está en juego, tal vez sólo la poesía podría hacernos ver la magnitud del riesgo, la enormidad de lo que puede sacrificarse en una decisión apresurada. Quizás nos dice que el mundo podría perderse por una sospecha, en un lance de dados, y ante los ojos abiertos de una humanidad que siempre se conforma con medias verdades.
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Publicado por El Espectador el 8-4-2012.
sábado, 7 de abril de 2012
Primavera suelta
16:19 06/04/2012 En algunas partes del globo anuncian tormentas y nevadas, en otras, dicen que ya comenzaron a florecer los árboles, y la gente se apresura a tomar baños de sol.>>
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Publicado por RIA Novosti el 6-4-2012.
domingo, 11 de marzo de 2012
Tatuajes
William Ospina
La tierra se mueve, sacudiendo estos termiteros humanos que llamamos ciudades, y el temblor superficial de los mares se exalta ante nuestros diminutos ojos de ácaros en tsunamis incontenibles que arrastran ciudades y hacen colapsar centrales nucleares.
“La piel desnuda del planeta”, como llamaba al mar Pablo Neruda, es sensitiva y está comunicada. Las olas del tsunami del Japón horas después estaban agrietando los glaciares de la Antártida. El globo tiene sus alarmas: árboles y yerbas son sus antenas; las criaturas de la tierra, el mar y el cielo son sus sensores; antes del terremoto los animales se asustan, ladran los perros, escapan las ranas, las bandadas levantan el vuelo.
Sólo la más inteligente de las especies nunca sabe qué hacer ante esas catástrofes y ni siquiera las presiente. Y en nuestras tierras no sólo no advierte por instinto que algo anda mal, sino que ni siquiera escucha advertencias expresas, se ríe del peligro, espera en la orilla a que pase el río llevándose sus pueblos y sus gentes.
Somos una especie extraña, y nuestros líderes son síntesis perfecta y magnificación de nuestros defectos. Por eso va tan bien la economía mundial, por eso los Estados Unidos ya deben más de lo que producen. Y por eso no quieren, ellos, que viven descalificando a todo el mundo, que su manejo de la deuda sea calificado. Fieles a la tradición publicitaria de que es el propio fabricante el único que se anima a alabar las excelencias del producto, esos líderes siguen repitiendo ante el arco absorbente de las ruedas de prensa que somos los mejores y que todo va bien.
Si la humanidad tiene la terca costumbre de apagar los incendios con gasolina, los líderes no son inferiores a ese ejemplo y utilizan cuchillos para cerrar heridas, combaten pequeños conflictos con grandes guerras, ignoran que la violencia sólo se puede combatir con inteligencia.
Pero en estos días parece que en la especie humana los sensores están funcionando: los pueblos advierten que este complejo de crisis ha sido alentado y usufructuado por sus líderes, y empiezan a moverse. La marea de rebeliones en los países árabes avanzó como un tsunami por Túnez, por Egipto, por Libia, y está sacudiendo a Siria y a Marruecos. La ola de los ciudadanos indignados de España, de Israel, de Grecia y Chipre, es otra de las caras de esta reacción en cadena.
Pero si en todas partes los movimientos han sido pacíficos, salvo en Libia, ante cuya tragedia las sensitivas potencias de Occidente se conmovieron más de la cuenta y cayeron como buitres a alimentar el incendio, ya la inconformidad parece cambiar de tono. Londres ha visto extenderse las explosiones de violencia que antes quedaban confinadas en los distritos más conflictivos. A lo mejor pronto veremos hasta en Estados Unidos la marea de los indignados.
Tatuadas con violencia en la piel de este mundo, las ciudades curiosamente han sido sordas y ciegas, aunque el planeta hace rato da señales de alarma: en las favelas de Río, en las barriadas de Medellín, en las hambrunas de Somalia, en los incendios del Amazonas, en los desplazamientos de Sudán, en los ríos de plástico que derivan por los océanos, en los truenos del glaciar, en las inundaciones de Colombia, en las incontenibles lanchas y avionetas de los narcotraficantes que sacian de alcaloides la angustia existencial de los países ricos. Pero la industria no controla el calentamiento global que provoca, nadie frena el saqueo de la selva, nadie brinda oportunidades de vida y de dignidad a esos desterrados que huyen, a esos niños despojados que se matan por monedas. Y los dirigentes de la humanidad muestran su sabiduría habitual: “más represión”, anuncia Cameron en Inglaterra; “siempre seremos los mejores”, declara Obama en Washington; la fuerza pública quiere cerrar el paso a los muchachos de Sol y de la Plaza Catalunya.
Aunque no todo son malas noticias. Un equipo médico de la Universidad de Illinois, ese campus solemne perdido tras los campos continentales de maíz, ha anunciado la invención de un adhesivo electrónico temporal que en la piel de los humanos será capaz de medir la actividad eléctrica del corazón, del cerebro y de los músculos. Es el comienzo del desarrollo de una suerte de epidermis casi invisible que hará surgir ante nosotros toda la actividad desconocida de ese otro mundo, tan infinito como el mundo, que es el cuerpo humano.
Pasaremos de las artesanales rutinas del médico que tomaba nuestro pulso y auscultaba nuestro pecho, de los tensómetros y los termómetros, y de las incómodas hidras de sensores que hacían nuestros electrocardiogramas, a finos tatuajes sensibles que no por ser útiles dejarán de ser decorativos y rituales, como los que cubren hoy las pieles de los adolescentes en todas partes.
Y esos tatuajes electrónicos cumplirán para nuestra salud el papel que han debido cumplir, y no han cumplido, las extensas ciudades del planeta: advertir con elocuencia en la superficie el mensaje de las profundidades.
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Publicado por El Espectador el 14-11-2011.
martes, 6 de marzo de 2012
Viñeta: Cielo encapotado
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Cuando veo el cielo oscurecido por cúmulos grises me acuerdo de una canción que cantaba mi abuelito cuando yo era una niña pequeña. Era una especie de himno de los liberales durante la Guerra Federal en Venezuela: "El cielo encapotado anuncia tempestad y el sol tras de la nubes pierde su claridad...". El recuerdo de la canción me viene a la mente cuando leo en los diarios noticias que anuncian próximas guerras, aunque se trate de guerras en tierras muy lejanas y por motivos que pudieran parecer muy justificados, y me invade la misma sensación de estupor, tristeza y de ser pequeñita, pequeñita...
lunes, 13 de febrero de 2012
Para ser observador en unas presidenciales
12:31 13/02/2012 Un observador se dedica a controlar el proceso de la votación, el recuento electoral y la verificación del escrutinio.>>
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Publicado por RIA Novosti el 13-02-2012.
La divina comedia
Ricardo Aronskind
Europa está en declive económico, y vuelven a empujarla en esa dirección todos los días. La arrojan sus autoridades principales con las políticas de “austeridad” que reclaman despidos y recortes del gasto público. La arrojan –concientemente– las calificadoras de riesgo, en una dinámica de boicot sistemático a cualquier recuperación objetiva o subjetiva. La arroja la principal potencia regional, Alemania, con una notoria cortedad de miras, y la arroja la pasividad de la población europea, que mayoritariamente no advirtió todavía hacia dónde la están llevando las orientaciones neoliberales de sus gobernantes. En Grecia es donde la manta está quedando socialmente demasiado corta.
¿Cuál es el plan? ¿A qué se parece lo que viene ocurriendo en Europa? ¿A un proceso de toma de decisiones democrático y razonado o a un campeonato de mezquindades donde los actores van usando su fuerza relativa para empujar la realidad en la dirección de los resultados deseados?
Desde que comenzó la crisis internacional, la Eurozona ha ido acumulando tropiezos, en medio de anuncios de salvatajes financieros cada vez mayores –que no se concretan–, y del lanzamiento de paquetes económicos contractivos, que sí se concretan. Se menciona al pasar, y como signo de “corrección económica”, la necesidad de crecer junto con la de ajustar. Pero sólo se toman medidas de ajuste, y se dice que contribuirán –vía expectativas de los agentes económicos– al crecimiento.
Desde mediados de 2011 se viene observando una fuerte contracción del crédito interno europeo. La iliquidez en los bancos es grande, la desconfianza sobre la viabilidad de las entidades se acrecentó, y ya la deuda soberana de varios países no es la única espada de Damocles: la quiebra de grandes entidades bancarias es una posibilidad real.
Hace aproximadamente dos meses se estimaba que los bancos privados más importantes de Europa necesitaban una inyección de 115 mil millones de euros para estar en condiciones de hacer frente a una situación de “estrés” financiero (por ejemplo, el pánico a partir de un default griego y su contagio a otros países). El cálculo, revisado hace un mes, llevó la cifra a 350 mil millones. Finalmente, el 21 de diciembre pasado, el Banco Central Europeo (BCE) habilitó una línea de crédito amplia para los bancos privados, a 3 años y con bajísima tasa de interés, y las entidades le pidieron 490 mil millones. Hasta hace poco se cuidaban de pedir estos créditos para no generar sospechas de que su situación era frágil.
Cada nuevo ataque de “desconfianza” de los “mercados” es acompañado (o precedido) por alguna desmejora en la calificación de riesgo que suministra el oligopolio calificador norteamericano (Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s). El resultado concreto es que se incrementan los intereses que se les cobran a los supuestos países riesgosos para prestarles... lo que los vuelve más riesgosos, porque su situación fiscal, productiva y social empeora debido a los mayores pagos. Sigue siendo asombrosa la sumisión universal a las empresas calificadoras de riesgo, que se expresa en una enorme cantidad de contratos y de créditos vinculados con las “evaluaciones” que realizan. Ese lugar que se les concede las vuelve extraordinariamente influyentes, ya que deposita en las manos de unos pocos analistas financieros, con una limitadísima visión económica y política, el destino de grandes conglomerados humanos.
En la reciente supercumbre del 9 de diciembre [de 2011] de los 27 miembros de la UE pareció que se alumbraba una “solución”: un control y supervisión mucho más estrechos de la Unión sobre las finanzas públicas y los sistemas financieros de todos los países miembros, junto con reglas extremadamente estrictas en materia de gasto y equilibrio fiscal. La cumbre les ofreció a los mercados más garantías fiscales futuras para enfrentar los apremios financieros presentes. ¿Era eso lo que estaban esperando los mercados?
Alemania se resiste a constituirse en el gran garante del paquete –en rápida expansión– de los desbalances financieros que hay en la Eurozona, al menos hasta que no controle las políticas internas del resto de los socios. La canciller [Angela] Merkel ha rechazado sistemáticamente la emisión de eurobonos –títulos públicos respaldados colectivamente por la UE– que permitirían canjear la deuda devaluada de los países más problemáticos por nuevos papeles que recibirían la “confianza” de los capitales especulativos. Seguramente ese mecanismo haría olvidar transitoriamente que la gigantesca deuda pública que han acumulado casi todos los Estados europeos deberá ser refinanciada en su totalidad, para posibilitar el despegue de la demanda en sus asfixiadas economías.
Se escucha en estos días otro argumento típico de los mercados: “Hay que consolidar la situación de los bancos para que puedan prestarle al sector productivo”. Otra vez, el larguísimo camino –que siempre “debe pasar” por las arcas financieras– hacia una supuesta reactivación. El ejemplo norteamericano ofrece una prueba empírica con relación a la validez del argumento. La Reserva Federal ha arrojado en los tres últimos años dos paquetes de expansión monetaria de 600 mil millones de dólares cada uno, y ahora “los mercados” le están reclamando uno adicional. Los resultados de las gigantescas emisiones monetarias son concluyentes: fueron canalizadas hacia los negocios La divina comedia
Ricardo Aronskind
Europa está en declive económico, y vuelven a empujarla en esa dirección todos los días. La arrojan sus autoridades principales con las políticas de “austeridad” que reclaman despidos y recortes del gasto público. La arrojan –concientemente– las calificadoras de riesgo, en una dinámica de boicot sistemático a cualquier recuperación objetiva o subjetiva. La arroja la principal potencia regional, Alemania, con una notoria cortedad de miras, y la arroja la pasividad de la población europea, que mayoritariamente no advirtió todavía hacia dónde la están llevando las orientaciones neoliberales de sus gobernantes. En Grecia es donde la manta está quedando socialmente demasiado corta.
¿Cuál es el plan? ¿A qué se parece lo que viene ocurriendo en Europa? ¿A un proceso de toma de decisiones democrático y razonado o a un campeonato de mezquindades donde los actores van usando su fuerza relativa para empujar la realidad en la dirección de los resultados deseados?
Desde que comenzó la crisis internacional, la Eurozona ha ido acumulando tropiezos, en medio de anuncios de salvatajes financieros cada vez mayores –que no se concretan–, y del lanzamiento de paquetes económicos contractivos, que sí se concretan. Se menciona al pasar, y como signo de “corrección económica”, la necesidad de crecer junto con la de ajustar. Pero sólo se toman medidas de ajuste, y se dice que contribuirán –vía expectativas de los agentes económicos– al crecimiento.
Desde mediados de 2011 se viene observando una fuerte contracción del crédito interno europeo. La iliquidez en los bancos es grande, la desconfianza sobre la viabilidad de las entidades se acrecentó, y ya la deuda soberana de varios países no es la única espada de Damocles: la quiebra de grandes entidades bancarias es una posibilidad real.
Hace aproximadamente dos meses se estimaba que los bancos privados más importantes de Europa necesitaban una inyección de 115 mil millones de euros para estar en condiciones de hacer frente a una situación de “estrés” financiero (por ejemplo, el pánico a partir de un default griego y su contagio a otros países). El cálculo, revisado hace un mes, llevó la cifra a 350 mil millones. Finalmente, el 21 de diciembre pasado, el Banco Central Europeo (BCE) habilitó una línea de crédito amplia para los bancos privados, a 3 años y con bajísima tasa de interés, y las entidades le pidieron 490 mil millones. Hasta hace poco se cuidaban de pedir estos créditos para no generar sospechas de que su situación era frágil.
Cada nuevo ataque de “desconfianza” de los “mercados” es acompañado (o precedido) por alguna desmejora en la calificación de riesgo que suministra el oligopolio calificador norteamericano (Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s). El resultado concreto es que se incrementan los intereses que se les cobran a los supuestos países riesgosos para prestarles... lo que los vuelve más riesgosos, porque su situación fiscal, productiva y social empeora debido a los mayores pagos. Sigue siendo asombrosa la sumisión universal a las empresas calificadoras de riesgo, que se expresa en una enorme cantidad de contratos y de créditos vinculados con las “evaluaciones” que realizan. Ese lugar que se les concede las vuelve extraordinariamente influyentes, ya que deposita en las manos de unos pocos analistas financieros, con una limitadísima visión económica y política, el destino de grandes conglomerados humanos.
En la reciente supercumbre del 9 de diciembre [de 2011] de los 27 miembros de la UE pareció que se alumbraba una “solución”: un control y supervisión mucho más estrechos de la Unión sobre las finanzas públicas y los sistemas financieros de todos los países miembros, junto con reglas extremadamente estrictas en materia de gasto y equilibrio fiscal. La cumbre les ofreció a los mercados más garantías fiscales futuras para enfrentar los apremios financieros presentes. ¿Era eso lo que estaban esperando los mercados?
Alemania se resiste a constituirse en el gran garante del paquete –en rápida expansión– de los desbalances financieros que hay en la Eurozona, al menos hasta que no controle las políticas internas del resto de los socios. La canciller [Angela] Merkel ha rechazado sistemáticamente la emisión de eurobonos –títulos públicos respaldados colectivamente por la UE– que permitirían canjear la deuda devaluada de los países más problemáticos por nuevos papeles que recibirían la “confianza” de los capitales especulativos. Seguramente ese mecanismo haría olvidar transitoriamente que la gigantesca deuda pública que han acumulado casi todos los Estados europeos deberá ser refinanciada en su totalidad, para posibilitar el despegue de la demanda en sus asfixiadas economías.
Se escucha en estos días otro argumento típico de los mercados: “Hay que consolidar la situación de los bancos para que puedan prestarle al sector productivo”. Otra vez, el larguísimo camino –que siempre “debe pasar” por las arcas financieras– hacia una supuesta reactivación. El ejemplo norteamericano ofrece una prueba empírica con relación a la validez del argumento. La Reserva Federal ha arrojado en los tres últimos años dos paquetes de expansión monetaria de 600 mil millones de dólares cada uno, y ahora “los mercados” le están reclamando uno adicional. Los resultados de las gigantescas emisiones monetarias son concluyentes: fueron canalizadas hacia los negocios financieros, lo que posibilitó que los mercados vivieran nuevas euforias y repartieran ganancias como si el mundo estuviera en auge. El crecimiento de la producción y el empleo brillaron por su ausencia.
La modificación de la Constitución de España en tiempo récord, con el apoyo de los dos grandes partidos políticos de ese país, para ponerla en sintonía con los requerimientos de “los mercados” (prioridad del pago de la deuda externa sobre cualquier otro gasto del Estado, por ejemplo), es una de las reiteradas muestras de la subordinación de la política al capital financiero.
En el caso español, el periplo no terminó allí: el flamante presidente conservador, Mariano Rajoy, nombró como ministro de Economía a un hombre que ha cumplido importantes funciones en el quebrado conglomerado financiero Lehman Brothers. En Grecia ha sido designado como primer ministro Lucas Papademos, quien fuera presidente del Banco Central griego en la época de “estrecha” colaboración con la firma Goldman Sachs para maquillar las cuentas griegas. El primer ministro y titular de Economía de Italia, Mario Monti, también asesoró a Goldman Sachs y comparte la filosofía ajustadora.
También el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, quien se niega a comprar en forma masiva títulos de deuda soberana de los países europeos, pero no a emitir abundantemente para sostener a los bancos, fue vicepresidente para Europa de Goldman Sachs.
Superado el “enojoso” capítulo de pretender someter a consulta popular lo que se va a hacer con la vida y el bienestar de los griegos, el neoliberalismo retomó la ofensiva estratégica contra el Estado de bienestar. Papademos, Monti y Rajoy se están encargando de reducir empleados públicos, prolongar la edad jubilatoria, promover reducciones múltiples de gasto público y nuevas privatizaciones. Especialmente duras son las tareas que le han asignado a Rajoy: reducir las prestaciones del desempleo, ya que, al tener que cubrir al 21 por ciento de la población en esa situación, representan un “gasto” demasiado alto, según la visión de la Comisión Europea. Le están pidiendo que se profundice la flexibilización laboral para que parte de los desocupados obtenga algún trabajo precario, que permita al Estado desembarazarse del seguro de desempleo que debe abonarles. Todo para que las cuentas públicas estén en mejores condiciones de afrontar los sucesivos pagos de deuda.
La única rebelión en la supercumbre europea ha sido la británica. A riesgo de dañar la vinculación con la Unión Europea, los conservadores ingleses optaron por rechazar que organismos supranacionales tengan injerencia y supervisión sobre su sistema financiero y bursátil, que es la columna fundamental de la vida económica del país.
La disputa preelectoral en los Estados Unidos se mantiene en la misma línea. Los candidatos republicanos compiten por quién será el que mejor preserve a los ricos de pagar impuestos, y quién recortará más los servicios de salud y otras prestaciones sociales.
El enorme poder político e intelectual logrado por el capital financiero le ha otorgado la posibilidad de controlar las principales decisiones políticas en el mundo desarrollado, a pesar de haber provocado la crisis global. Y, sin embargo, no muestra capacidad alguna para resolver lo que su propia dinámica de acumulación ha provocado. Los climas de “incertidumbre” y “desconfianza” devienen, en última instancia, de la implementación de sus propias políticas.
De todas formas, la situación global es extremadamente fluida. Lo muestra la inesperada decisión suiza de poner un tope a la revaluación de su moneda, con un inédito gesto intervencionista. En Francia se está observando un fuerte resurgimiento del proteccionismo, expresado en el discurso de todos los candidatos a la presidencia. La irrupción de los “indignados” en numerosos países es parte de un proceso de repolitización global frente a la agresión neoliberal, que recién está comenzando.
Ante la fragilidad generada por el mundo financiero, hoy todos los escenarios económico-institucionales son verosímiles. Cualquier “noticia” significativa, desde un conflicto armado hasta la quiebra de un banco o la desestabilización de algún gobierno dedicado al ajuste, puede inducir a una retracción financiera adicional y a una profundización de la crisis global. ¿Será necesario que el mundo atraviese mayores penurias para que cambie en serio la agenda internacional?
El autor colabora con el Programa Interdisciplinario para el Seguimiento de la Crisis del Orden Económico Mundial (Pisco) de la Universidad Nacional de General Sarmiento.
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Publicado por Página 12 el 06-02-2012.
martes, 7 de febrero de 2012
La guerra por los recursos (segunda parte)
Entrevista con el periodista Pepe Escobar
¿Los Estados Unidos cuentan con Brasil como proveedor de petróleo en el futuro?
Lars Schall
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| "Pakistán y China se acercan cada vez más y Afganistán será un lío total ". |
Pepe Escobar: Definitivamente, por los depósitos ‘pre sal’ en Brasil, [aunque] sean, de hecho, una especie de ventaja a medias. Petrobras está considerada en todo el mundo como una de las compañías petroleras nacionales más competentes. El problema es que tiene que desarrollar la tecnología específica para perforar esa capa de sal para extraer el petróleo. Es una operación extremadamente compleja y extremadamente costosa. Dicen que comenzarán en 2017. Lo dudo.
La última cifra que vi sobre la inversión necesaria fue hace algunos meses. Hablaban de entre 220.000 y 240.000 millones de dólares de inversión durante los próximos años para comenzar a extraer petróleo de la capa ‘pre sal’. Todos quieren participar. Chevron ya está presente. Exxon Mobil, Gazprom quieren estarlo, y por cierto, los chinos. Y estoy seguro de que cuando los brasileños comiencen a preparar licitaciones, los chinos estarán en la primera línea con todas sus compañías: CNPC, CNOOC, todas ellas.
Pero evidentemente es un proyecto a largo plazo para los chinos, porque según una evaluación realista no va a haber petróleo de la capa ‘pre sal’ antes de 2019/2020, por lo tanto los chinos están pensando en el futuro.
Oímos hablar mucho del BRICS. ¿Diría que no pasa de ser un nombre bonito dado por Goldman Sachs o hay algo más, una estrategia global, algo semejante?
Pepe Escobar: Todavía no tienen una estrategia global. Solo era un nombre bonito en 2001/2002. Ya no, porque ahora se reúnen regularmente, y no solo tienen una reunión oficial por año, sino que sus ministros de Exteriores se reúnen, sus viceministros de Exteriores se reúnen, como lo hicieron en San Petersburgo hace poco. Sus intereses son más o menos los mismos en términos de que Rusia y China mantengan a EEUU fuera de su patio trasero, que es, básicamente, Asia Central y las ex repúblicas soviéticas.
A Brasil le interesa mantener en lo posible a los estadounidenses fuera de Suramérica, considerando que las relaciones entre Brasil y EEUU son muy, muy estrechas, y que EEUU todavía ve a Brasil como un aliado clave en Latinoamérica. Es un juego de política exterior muy complicado entre Brasil y EEUU.
En cuanto a India, también quiere estar en el mismo grupo de países emergentes, pero sin enfrentarse demasiado a EEUU, por lo tanto también tiene un juego difícil. Sudáfrica fue incluida básicamente para poder tener un alcance continental, para que estuvieran representados tres continentes.
Yo diría que, desde el punto de vista del BRICS (y en realidad lo discutieron en Brasilia hace más de un año), el quinto BRIC sería Turquía, con lo cual sería el BRICT, pero en el último minuto decidieron incluir a Sudáfrica, porque dijeron: “También necesitamos la mayor economía de África”, y porque Brasil, Sudáfrica e India comenzaron a comerciar mucho más entre ellos durante los últimos cuatro años que en los últimos 400. Brasil y Sudáfrica se están integrando fuertemente y Sudáfrica es el puente entre Brasil e India.
Entonces, fue lo más conveniente para estos tres protagonistas. Pero pronto el BRICS podría incluir a otro, digo “podría” porque comenzaron discusiones, pero todavía no saben cómo hacerlo como un mecanismo formal, a Turquía, Indonesia y Corea del Sur, que son candidatos naturales, no cabe duda. Dos en Asia y uno en Medio Oriente, la intersección entre Europa y Asia.
Comenzaron entonces a hablar de más integración en sus economías, intercambios culturales, y todos esos bla-bla-bla… Ahora piensan: “Bueno, tenemos que dar con el puño en la mesa geopolíticamente, aunque sea muy suavemente al principio”. Y por eso el cambio de actitud comenzó en Libia, se abstuvieron en la votación de la Resolución 1973 de la ONU, lo que ya fue un gran paso. Fueron ligeramente condenados por los europeos y los estadounidenses por haberlo hecho. Pero dijeron: “Todavía no es una línea roja, es una línea muy, muy amarilla. No nos podemos permitir enfrentarnos a los estadounidenses en este momento”.
Y entonces llegó la última propuesta de una votación del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria, y los BRICS dijeron de inmediato: “De ninguna manera, ésta es la línea roja”. Por muchas razones, porque Rusia y China tienen muy buenos acuerdos con Siria. Brasil y Siria están muy cercanos. Hay millones de sirios viviendo en Brasil y sirios-libaneses que viven en Brasil, de modo que los brasileños los llaman sirios-libaneses, la mayoría de la gente en Brasil no puede distinguirlos, porque comenzaron a llegar en los años 20, en los años 30, y también después de la Segunda Guerra Mundial. Están muy bien integrados en la sociedad brasileña, y hay muchos acuerdos comerciales entre Brasil y Siria. Son algunos de los motivos por los cuales también tienen una posición común sobre este tema.
En cuanto a Sudáfrica, su posición es evidente. La primera vez votó por la resolución de la ONU fue presionada por Obama. Obama llamó al presidente Zuma, estuvieron hablando por teléfono durante unas dos horas y Obama dijo: “Mire, tiene que votar por nosotros, de otra manera va a tener problemas”. Entonces Zuma votó contra su voluntad y después formó parte de la delegación de la Unión Africana para organizar un acuerdo de paz entre los rebeldes y Gadafi. Y el régimen de Gadafi dijo que sí, pero los rebeldes dijeron que no. ¿Por qué? Porque la OTAN [Organización el Tratado del Atléntico Norte] les dijo que dijeran que no.
De modo que Sudáfrica también tuvo sus motivos. Siria es la línea roja. Ahora los países del BRICS comienzan a organizar su enfoque geopolítico frente al Occidente atlantista de una manera mucho más coordinada. Y en términos económicos están presionando al FMI para que dé más derechos de voto a Brasil y China.
Hay tres individuos como directores regionales en el FMI, y los chinos y los brasileños han estado diciendo durante años: “Necesitamos más directores y necesitamos más derechos de voto”. Eso formó parte de la discusión, recuerden cuando el ministro de Finanzas brasileño dijo: “Escuchen, tal vez podemos diseñar un mecanismo para ayudar a las economías europeas en dificultades”. Esa fue su manera de decir: “El asunto va al FMI, queremos estar ahí, queremos más derechos de voto, y luego decidimos si podemos ayudar o no, pero tiene que ser dentro del mecanismo del FMI”.
Sí, definitivamente se están coordinando mucho más que antes, diría hace dos años. Pronto BRICS va a ser BRICTS, BRICTIISS, un BRIC expandido. Pero ahora está configurado como una contrapotencia en términos geopolíticos, en términos de atractivo para el mundo en desarrollo, porque el atractivo del BRICS para el Movimiento de los No Alineados (NOAL), por ejemplo, y para otros países en Suramérica, así como para numerosos países en Medio Oriente y para muchos países en el Sudeste Asiático, es inmenso en comparación con el de una OTAN/EEUU atlantista, que es básicamente lo mismo, porque EEUU controla la OTAN.
La OTAN está alineada con las monarquías más ultra reaccionarias y represivas del Golfo Pérsico. Una realineación en el tablero de ajedrez es ahora algo muy delicado, porque ahora esos países, especialmente Qatar y los Emiratos Árabes, son subsecciones de la OTAN. En uno de mis artículos aventuré, recientemente, la posibilidad de hablar pronto de una OTANCCG (Consejo de Cooperación del Golfo), o de CCGOTAN. Al CCG, usualmente, lo llamo Club Contrarrevolucionario del Golfo, porque eso es lo que es en realidad.
De hecho, la fusión entre la OTAN y el CCG es total. Y si incluimos la fusión entre el complejo militar-industrial de EEUU y el sistema de defensa saudita, que también es total, podemos decir que el Pentágono y el CCG son lo mismo.
Y para algunos de los miembros del BRICS esto es extremadamente complicado. Para China, por ejemplo, porque Arabia Saudita sigue siendo su principal proveedor de petróleo. Por el momento Arabia Saudita supera a Angola. Venezuela ya se encuentra entre los primeros cinco. Libia no estaba entre los primeros cinco, por eso dijeron: “Bueno, no ahora, tal vez después”. Pero cómo organizan la relación entre Pekin y Riad, porque ven que Riad está totalmente alineada con la agenda del Pentágono y que, al mismo tiempo, dependen de su petróleo, y eso explica, entre muchas otras cosas, por qué los chinos están tan ansiosos de depender cada vez menos de petróleo del Medio Oriente.
Esto significa más acuerdos con Irán. Mi opinión, más o menos informada, es que pronto los chinos van a ir a Irán y dirán: “¿Cuánto dinero necesitan ustedes para modernizar totalmente sus instalaciones de petróleo y gas? Aquí lo tienen, pero traten con nosotros”.
Esto explica el oleoducto de Turkmenistán a China, esto explica los dos oleoductos de Siberia a China, y esto explica a China en Angola y también en África Central, y esto explicará el hecho de que China vaya a Brasil lo más pronto posible y diga: “¿Cuánto dinero quieren?”. La relación saudita-china es muy complicada para Pekín, y eso significa, por el momento, que no pueden enfrentarse para nada a los sauditas.
En relación con el BRICS, ¿le llama la atención el hecho de que los bancos centrales de Rusia, China e India, y también los bancos centrales suramericanos, estén comprando oro en grandes cantidades?
Pepe Escobar: Oh, ¡sí! Por el momento están comprando oro, y tienen en reserva el Plan B, que es un canasto de monedas en términos de un sistema monetario internacional. Los rusos y los chinos lo quieren, los brasileños también lo quieren. Probablemente incluiría al dólar, el euro, el yuan, tal vez el rublo, tal vez también el real, tal vez el yen, pero los japoneses no forman parte de esa conversación y, por el momento, por cierto, se compra oro, incluidos los que no están en este circuito, pero están conectados al circuito, como Venezuela. Hay que recordar que Venezuela ha estado repatriando todo el oro que tenían en bancos europeos, el primer embarque ya llegó a Caracas.
¿Piensa que podría haber algún tipo de conexión entre el precio del petróleo y el oro en el futuro?
Pepe Escobar: No lo sé, Lars, respuesta honesta. ¿Sabe por qué? Yo diría que depende de una iniciativa conectada con dejar de lado el petrodólar. Y esta iniciativa ya comenzó hace algunos años. Irán quiere hacerlo rápidamente, como ayer. Rusia ya dijo: Sí, lo queremos. Venezuela ya dijo que sí en Latinoamérica. Pero pienso que ésta es la opción nuclear. ¿Puede imaginar el día en el que los principales productores de petróleo dentro de la OPEP digan: “Ya no va a haber el petrodólar, van a ser nuestras propias divisas o va a ser una cesta de monedas?” Sería básicamente el final de la hegemonía estadounidense para siempre.
Todo el país ardería, básicamente.
Pepe Escobar: Exactamente. Lo veo como la opción nuclear. Hace algunos años, cuando Irán estaba estableciendo la bolsa energética, lo hizo, realmente eso ya existe.
Desde 2008. [Bolsa del petróleo abre en Kish, Fars News Agency, 18 de febrero de 2008]
Pepe Escobar: Recuerdo que en 2005 entrevisté al tipo a cargo de establecer esa bolsa en Teherán. Tuvimos una conversación fantástica y luego me metí en una gran disputa con el editor de entonces del Asia Times, porque dijo: “Si publicamos esto, mañana los estadounidenses bombardearán nuestra sede”.
Los iraníes dijeron: “Éste es nuestro primer paso para incitar a la gente a que comience a hacer contratos de petróleo con nosotros, en nuestra bolsa y no en Nueva York o en Londres”. Y entonces le dije: “Sabrán lo que estáis haciendo cuando esto comience. Van a ser bombardeados por EEUU al día siguiente”. Y el fulano dijo: “Sí, conocemos los riesgos. Pero el individuo que lo estaba implementando para nosotros es, en realidad, un ex negociante en Londres”. Era un negocio muy complicado.
Después de mi entrevista se tardaron tres años, como usted dijo; solo lo establecieron en 2008. Es una bolsa muy pequeña, pero desde el punto de vista de los iraníes solo es el comienzo. Les gusta esa bolsa. Comenzaron con petroquímicos. Comenzaron a negociar primero con petroquímicos, petróleo y gas para el futuro y estaban especialmente interesados en atraer a compradores del mundo en desarrollo, más Rusia y China, de modo que pudieran comprar productos energéticos iraníes directamente en Irán. Estoy seguro de que a Rusia y China también les gustó la idea, pero por el momento es un embrión de algo mucho mayor que vendrá más adelante.
Usted habla del “Gran Juego 2.0” en Asia Central / del “Ductistán” del Gran Medio Oriente. ¿Es una ventaja estar familiarizado con el buen Halford Mackinder [un geógrafo británico al que se le atribuye haber sido padre de la geopolítica] en “Ductistán”?
Pepe Escobar: No, la cosa es que los que están familiarizados con Mackinder son la gente de Brzeziński y los de las agencias de seguridad nacional en Washington. Piensan que pueden aplicar Mackinder y ganar. (Se ríe.) Los rusos y los chinos dirían: “No en nuestra región, muchachos, aquí es diferente. Tenemos los recursos. Rusia es una potencia continental. China es un reino y un civilización per se; no admitimos la interferencia extranjera, nunca llegarán ustedess a controlar nuestra parte de Eurasia, podrán controlar la parte europea de Eurasia, pero eso se detiene en el Bósforo”.
A la derecha del Bósforo, Turquía tiene ambiciones regionales, Irán tiene ambiciones regionales, nosotros tenemos nuestras ex repúblicas soviéticas, que todavía vemos como nuestros satélites. El Sudeste Asiático está ahora vinculado a China en términos de comercio y yo diría que partes del Sudeste Asiático se están convirtiendo, de hecho, en una subsección de China.
Hay que recordar que durante el "Milagro asiático", cuando el Banco Mundial lanzó ese famoso libro en 1993, El milagro asiático, Japón fue el líder de la banda y luego los otros cuatro tigres iban detrás, luego los mini-tigres, y China iba muy atrás, y ahora en 2011 todo el asunto está al revés, porque China es el ganso descomunal, y luego tenemos a todos esos mini-gansos detrás de China que tratan de mantener el ritmo y también de hacer negocios, porque la diáspora china en todos esos países es esencial.
China controla la mayor parte de la economía en Indonesia, la mayor parte de la economía de Tailandia, con matrimonios mixtos tailandeses-chinos, controla la mayor parte de la economía de Filipinas, gran parte de la economía de Malasia, toda la economía de Singapur. ¿Tigres? No realmente. Mini-gansos. Todo el asunto está patas arriba.
Por lo tanto, no veo que se esté aplicando a Mackinder. Lo pensaron durante el gobierno de [George W.] Bush, por su arrogancia, y porque dijeron, recuerde, lo decían prácticamente a diario: “Creamos nuestra propia realidad, y entonces todos ustedes en el resto del mundo van a tener que mantener el ritmo”. Los estadounidenses pensaron que podían implementar su nuevo gran juego de estrategia en Asia Central construyendo ese gasoducto en Afganistán, finalmente, el TAPI – Turkmenistán, Afganistán, Pakistán, India, dejando de lado a Irán, Rusia y China.
Pensaron que podían obligar a los turkmenos a venderle gas a las compañías occidentales y no a China, o a vincularse a la red de gasoductos rusos. Todavía estaban borrachos con su éxito en el BTC, el oleoducto Baku-Tbilisi-Ceyhan, diciendo que era el comienzo de muchos otros "ductos" que evitarían Irán.
Pero eso fue al principio del gobierno de Bush, hasta 2003 – 2004, después del “éxito” de la guerra de Irak. Ahora, solo unos años después, como decíamos anteriormente, no ganaron nada. De hecho, la Organización de Cooperación de Shanghái, que es un mecanismo que se opone a la proliferación de las iniciativas estadounidenses en Asia Central, se fortalece cada vez más.
En términos de acuerdos energéticos, Rusia, Irán, China, Turkmenistán, negocian todos entre sí. Obviamente hay espacio con Europa, pero no pueden tratar con Europa en el caso de Irán debido a las sanciones, y en el caso de Turkmenistán porque, para construir un gasoducto como Nabucco, más de 20.000 millones de euros, no es factible. Para dar una idea: el BTC costó 4.500 millones de dólares en su época, y en esos días todos decían: “Es ridículo construir un oleoducto semejante cuando podríamos haber tenido una ruta más corta desde Irán, que probablemente cuesta diez veces menos”. Lo construyeron a pesar de todo. Ahora cuesta un 500% más que el BTC.
Entonces los estadounidenses no ganan nada. De hecho, en Afganistán están lanzando piedras contra su propio tejado, porque ahora se han enfrentado no solo a Pakistán, cuando comenzaron a bombardear el país durante los últimos años con la guerra de los drones; también a los propios afganos, que estaban realmente dispuestos a llegar a un acuerdo con los estadounidenses. Los líderes tribales incluso decían que hablarían con los estadounidenses sobre qué tipo de complejo de bases militares deseaban para después de su retirada en 2014. Estaban dispuestos a discutirlo.
Ahora olvídenlo, porque Pakistán ya no quiere discutir el tema, están hartos, Pakistán y China se acercan cada vez más y los chinos van a explotar esa riña entre Washington e Islamabad. En Afganistán será un lío total, no quieren bases estadounidenses, estoy seguro, después de 2014, de modo que el Pentágono tiene que imponer esas bases a los controles afganos. Todavía tampoco conocemos la hoja de ruta de esto. Por lo tanto, si esto se analiza en términos de éxitos del nuevo gran juego al estilo estadounidense en Eurasia en los últimos cuatro o cinco años, no hay mucho que mostrar. (Se ríe.)
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Extracto de la entrevista publicada por Consortiumnews en diciembre de 2011 y por Rebelión.org el 2-1-2012. Traducción editada.
jueves, 19 de enero de 2012
Piratas y tiburones
Hernan Casciari
El contador de suscripciones anuales a la nueva revista Orsai acaba de llegar a mil. En nueve días, y sin noticias sobre los contenidos o la cantidad de páginas, mil lectores ya compraron las seis revistas del año próximo. Y eso que todos saben que habrá una versión en pdf, gratuita, el mismo día que cada revista llegue a sus casas. Repito: acabamos de vender seis mil revistas. Seiscientas sesenta y cinco por día. Veintiocho por hora.
Al mismo tiempo, una escritora española acaba de informar que dejará de publicar. “Dado que se han descargado más copias ilegales de mi novela que copias han sido compradas, anuncio que no voy a volver a publicar libros”, dijo ayer Lucía Etxebarría. La prensa tradicional se hizo eco de sus palabras y la industria editorial la arropó: “Pobrecita, miren lo que Internet les está haciendo a los autores”.
A nosotros nos ocurre lo mismo. Durante 2011 editamos cuatro revistas Orsai. Vendimos una media de siete mil ejemplares de cada una, y con ese dinero les pagamos (extremadamente bien) a todos los autores. Los pdf gratuitos de esas cuatro ediciones alcanzaron las seiscientas mil descargas o visualizaciones en Internet.
Vendimos siete mil, se descargaron seiscientas mil.
Si los casos de Lucía Etxebarría y de Orsai son idénticos, y ocurren en el mismo mercado cultural, ¿por qué a nosotros nos causan alegría esos números y a ella le provocan desazón?
La respuesta, quizá, es que se trata del mismo mercado pero no del mismo mundo.
Existe, cada vez más, un mundo flamante en el que el número de descargas virtuales y el número de ventas físicas se suma; sus autores dicen: “qué bueno, cuánta gente me lee”. Pero todavía pervive un mundo viejo en el que ambas cifras se restan; sus autores dicen: “qué espanto, cuánta gente no me compra”.
El viejo mundo se basa en control, contrato, exclusividad, confidencialidad, traba, representación y dividendo. Todo lo que ocurra por fuera de sus estándares, es cultura ilegal.
El mundo nuevo se basa en confianza, generosidad, libertad de acción, creatividad, pasión y entrega. Todo lo que ocurra por fuera y por dentro de sus parámetros es bueno, en tanto la gente disfrute con la cultura, pagando o sin pagar.
Dicho de otro modo: no es responsabilidad de los lectores que no pagan que Lucía sea pobre, sino del modo en que sus editores reparten las ganancias de los lectores que sí pagan. Mundo viejo, mundo nuevo. Hace un par de semanas viví un caso muy clarito de lo que ocurre cuando estos dos mundos se cruzan. Se lo voy a contar a Lucía, y a ustedes, porque es divertido:
me llama por teléfono una editora de Alfaguara (Grupo Santillana, Madrid); me dice que están preparando una Antología de la Crónica Latinoamericana Actual. Y que quieren un cuento mío que aparece en mi último libro, “un cuento que se llama tal y tal, que nos gusta mucho”.
Le digo que por supuesto, que agarre el cuento que quiera. Me dice que me enviará un mail para solicitar la autorización formal. Le digo que bueno.
A la semana me llega el mail, con un archivo adjunto:
“Estimado Hernán, te explico lo que te adelanté por teléfono: Alfaguara editará próximamente una antología de bla bla bla cuya selección y prólogo está a cargo de Fulanito de Tal. El ha querido incluir tu cuento Equis. Si estás de acuerdo con el contrato que te adjunto, envíame dos copias en papel con todas las páginas firmadas a la siguiente dirección” (y pone la dirección de Prisa Ediciones, Alfaguara).
Abro el archivo adjunto, leo el contrato. Me fascina la lectura de contratos del mundo viejo. No se molestan en lo más mínimo en disfrazar sus corbatas.
Al cuento que me piden lo llaman “La aportación”. En la cláusula 4 dice que “el editor podrá efectuar cuantas ediciones estime convenientes hasta un máximo de cien mil (100.000)”. En la cláusula 5, ponen: “Como remuneración por la cesión de derechos de ‘La aportación’, el editor abonará al autor cien euros (¿100?) brutos, sobre la que se girarán los impuestos y se practicarán las retenciones que correspondan”.
Pensé en los otros autores que componen la antología, los que seguramente sí firman contratos así. Cien euros menos impuestos y retenciones son sesenta y tres euros, y a eso hay que quitarle el quince por ciento que se lleva el agente o representante (todos tienen uno), o sea que al autor le quedan cincuenta y tres euros limpios. No importa que la editorial venda dos mil libros o cien mil libros. El autor siempre se llevará cincuenta y tres euros. ¿Firmará Lucía Etxebarría contratos así?
Esa misma tarde le respondí el mail a la editora de Alfaguara:
“Hola Laura, el cuento que querés aparece en mi último libro, que se distribuye bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento 3.0 Unported, que es la más generosa. Es decir, podés compartir, copiar, distribuir, ejecutar, hacer obras derivadas e incluso usos comerciales de cualquiera de los cuentos, siempre que digas quién es el autor. Te regalo el texto para que hagas con él lo que quieras, y que sirva este mail como comprobante. Pero no puedo firmar esa porquería legal espantosa. Un beso.”
La respuesta llegó unos días después; ya no era ella la que me hablaba, sino otra persona:
“Hernán: entendemos esto, pero el departamento legal necesita que firmes el contrato para que no tengamos problemas en el futuro. ¡Saludos!”
Y ya no respondí más nada. ¿Para qué seguir la cadena de mails?
La anécdota es esa, no es gran cosa. Pero quiero decir, al narrarla, que no hay que luchar contra el mundo viejo, ni siquiera hay que debatir con él. Hay que dejarlo morir en paz, sin molestarlo. No tenemos que ver al mundo viejo como aquel padre castrador que fue en sus buenos tiempos, sino como un abuelito con Alzheimer.
–¿Me das eso? –dice el abuelito.
–Sí, abuelo, tomá.
–No, así no. Firmame este papel donde decís que me das eso y yo a cambio te escupo.
–No hace falta, abuelo, te lo doy. Es gratis.
–¡Necesito que me firmes este papel, no lo puedo aceptar gratis!
–¿Pero por qué, abuelo?
–Porque si no te cago de alguna manera, no soy feliz.
–Bueno, abuelo, otro día hablamos... Te quiero mucho.
Y de verdad lo queremos mucho al abuelo. Hace veinte, treinta años, ese hombre que ahora está gagá, nos enseñó a leer, puso libros hermosos en nuestras manos.
No hay que debatir con él, porque gastaríamos energía en el lugar incorrecto. Hay que usar esa energía para hacer libros y revistas de otra manera; hay que volver a apasionarse con leer y escribir; hay que defender a muerte la cultura para que no esté en manos de abuelos gagá. Pero no hay que perder el tiempo luchando contra el abuelo. Tenemos que hablar únicamente con nuestros lectores.
Lucía: tenés un montón de lectores. Sos una escritora con suerte. El demonio no son tus lectores; ni los que compran tus novelas ni los que se descargan tus historias de la red.
No hay demonios, en realidad. Lo que hay son dos mundos. Dos maneras diferentes de hacer las cosas.
Está en vos, en nosotros, en cada autor, seguir firmando contratos absurdos con viejos dementes, o empezar a escribir una historia nueva y que la pueda leer todo el mundo.
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Publicado por Página 12 el 2-01-2012.
sábado, 14 de enero de 2012
Voy a nombrar las cosas
Eliseo Diego
Voy a nombrar las cosas, los sonoros
altos que ven el festejar del viento,
los portales profundos, las mamparas
cerradas a la sombra y al silencio.
Y el interior sagrado, la penumbra
que surcan los oficios polvorientos,
la madera del hombre, la nocturna
madera de mi cuerpo cuando duermo.
Y la pobreza del lugar, y el polvo
en que testaron las huellas de mi padre,
sitios de piedra decidida y limpia,
despojados de sombra, siempre iguales.
Sin olvidar la compasión del fuego
en la intemperie del solar distante
ni el sacramento gozoso de la lluvia
en el humilde cáliz de mi parque.
Ni tu estupendo muro, mediodía,
terso y añil e interminable.
Con la mirada inmóvil del verano
mi cariño sabrá de las veredas
por donde huyen los ávidos domingos
y regresan, ya lunes, cabizbajos.
Y nombraré las cosas, tan despacio,
que cuando pierda el Paraíso de mi calle
y mis olvidos me la vuelvan sueño,
pueda llamarlas de pronto con el alba.
……………………………………
Del poemario En la calzada de Jesús del Monte, 1949.
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