Mostrando las entradas con la etiqueta destino. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta destino. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de octubre de 2013

Algunas odas

Ricardo Reis

IX
Flores que corto o dejo, 
su destino no altero.

Vía que sigo, llega
aunque yo no la siga.

Nada somos que valga
porque en vano lo somos.

X
La suerte, menos verla,
niégueme todo, estoico sin dureza,
la sentencia grabada del destino,
gozarla letra a letra.

XI
No sé de quién recuerdo mi pasado
otro lo fui, ni me conozco
al sentir con mi alma
aquella ajena que al sentir recuerdo
de un día a otro nos desamparamos.
nada nos une con nosotros,
somos quienes somos y es
cosa vista por dentro lo que fuimos.

XII
Súbdito inútil de astros dominantes,
como yo pasajeros, sin amor o deseo,
vivo, en la cárcel de ser yo, mi vida—
mía porque soy ella... Mas con todo, 
de mi pensar en mí me libro
mirando las estrellas,
señoras de la altura, sometidas
a brillar y dejar que las miremos.

Vastedad vana, fingido infinito
(¡medido con los ojos!)
¿Ha de dar libertad quien no la tiene?

...............
De la Antología de Fernando Pessoa seleccionada y traducida por Octavio Paz, 1984.

viernes, 31 de mayo de 2013

Para mi 80° aniversario

Eugenio Montejo

El año ochenta de mi vida está tan lejos
como la hora en que nací.
A la distancia se borran sus relojes,
pero esta noche abro la casa a mis amigos,
quiero que vengan todos
para que a mi lado lo celebren.

Sólo mis biógrafos pueden ser exactos
con lupas tenebrosas,
y aunque su astucia mañana me corrija,
doblo mi edad sobre su horóscopo
y me anticipo al sol futuro.
Es lo mejor: los dioses son avaros,
no sé cuánto me quede.

En esta noche de pronto me envejezco,
tal vez sobre mis sienes no ha nevado,
soy de un país sin nieve.
La vida entre mis huesos rodó tanto
que no pesa,
la edad me hizo liviano,
me fui poblando de vacío
sin llegar a ser sabio,
―son pocos años mis ochenta.

Sólo las crueles lupas de mis biógrafos
restituirán las cifras de los días
hasta fijar la cantidad de sombra
en sus cuadrantes de ceniza
insobornables a todos mis deseos.

.......................
De Trópico absoluto, 1982.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Pasatiempo

Mario Benedetti

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

……………………..
De Viento del exilio, 1981.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Destinos

Pablo Neruda

De tu destino
dame una bandera,
un terrón, una espátula de fierro,
algo que vuele o pase,
la cintura de una vasija,
el sol de una cebolla:
te lo pido por cuanto no hice nada.
Y antes quiero despedirme, quiero estar
preparado y llegar con tus trabajos
como si fueran míos, a la muerte.
Allí en la aduana me preguntarán
cuántas cosas labré, corté, compuse,
remendé, completé, dejé moviendo
entre las manos hambrientas y mortales
y yo responderé:
esto es lo que hice, esto es lo que hicimos.

Porque sentí que de alguna manera
compartí lo que hacían
mis hermanos o mis enemigos:
y ellos, de tanta nada que saqué
de la nada, de la nada mía,
tomaron algo y les sirvió mi vida.

...........................
De Las manos del día, 1968.