Ricardo Reis
IX
Flores que corto o dejo,
su destino no altero.
Vía que sigo, llega
aunque yo no la siga.
Nada somos que valga
porque en vano lo somos.
X
La suerte, menos verla,
niégueme todo, estoico sin dureza,
la sentencia grabada del destino,
gozarla letra a letra.
XI
No sé de quién recuerdo mi pasado
otro lo fui, ni me conozco
al sentir con mi alma
aquella ajena que al sentir recuerdo
de un día a otro nos desamparamos.
nada nos une con nosotros,
somos quienes somos y es
cosa vista por dentro lo que fuimos.
XII
Súbdito inútil de astros dominantes,
como yo pasajeros, sin amor o deseo,
vivo, en la cárcel de ser yo, mi vida—
mía porque soy ella... Mas con todo,
de mi pensar en mí me libro
mirando las estrellas,
señoras de la altura, sometidas
a brillar y dejar que las miremos.
Vastedad vana, fingido infinito
(¡medido con los ojos!)
¿Ha de dar libertad quien no la tiene?
...............
De la Antología de Fernando Pessoa seleccionada y traducida por Octavio Paz, 1984.
IX
Flores que corto o dejo,
su destino no altero.
Vía que sigo, llega
aunque yo no la siga.
Nada somos que valga
porque en vano lo somos.
X
La suerte, menos verla,
niégueme todo, estoico sin dureza,
la sentencia grabada del destino,
gozarla letra a letra.
XI
No sé de quién recuerdo mi pasado
otro lo fui, ni me conozco
al sentir con mi alma
aquella ajena que al sentir recuerdo
de un día a otro nos desamparamos.
nada nos une con nosotros,
somos quienes somos y es
cosa vista por dentro lo que fuimos.
XII
Súbdito inútil de astros dominantes,
como yo pasajeros, sin amor o deseo,
vivo, en la cárcel de ser yo, mi vida—
mía porque soy ella... Mas con todo,
de mi pensar en mí me libro
mirando las estrellas,
señoras de la altura, sometidas
a brillar y dejar que las miremos.
Vastedad vana, fingido infinito
(¡medido con los ojos!)
¿Ha de dar libertad quien no la tiene?
...............
De la Antología de Fernando Pessoa seleccionada y traducida por Octavio Paz, 1984.