.............................. Este joropo misterioso y recio es característico de una zona conocida como los Valles del Tuy, en el centro del Venezuela.
................................. La bandola llanera es un instrumento popular típico del centro este y del sudeste de Venezuela, nacido en tiempos de la colonia como fruto del encuentro de distintas culturas. Su sonido es tan rico, tan poderoso y tan emotivo que asemeja una voz, un pincel musical capaz de dibujar con sus notas los paisajes más agrestes.
Noche de fiero chubasco por la enlutada llanura, y de encendidas chipolas que el rancho del peón alumbran. Adentro suena el capacho, afuera bate la lluvia; vena en corazón de cedro el bordón mana ternura; no lejos asoma el río pecho de sabana sucia; más allá coros errantes, ventarrón de negra furia, y mientras teje el joropo bandoleras amarguras el rayo a la palma sola le tira señeras puntas.
Súbito un hombre en la puerta: indio de grave postura, ojos negros, pelo negro, frente dé cálida arruga, pelo de guama luciente que con el candil relumbra.
Un golpe de viento guapo le pone a volar la blusa, y se le ve jeme y medio de puñal en la cintura. Entra callado y se apuesta para el lado de la música. Oiga vale, ese es el diablo. —La voz por la sala cruza.
........................ El poema Florentino y el diablo (1940) evoca la inmensa soledad llena de leyendas de las noches en el llano venezolano, región que es exactamente lo opuesto a la ciudad donde vivo. Para leer este pedacito escuche el toque de bandola del maestro Ismael Querales.