miércoles, 31 de diciembre de 2014

La ardilla de mi jardín (fragmento)

Rafael Arráiz Lucca

Me llegan noticias del futuro a diario
y son siempre las mismas.
Todo parece girar sobre su propio eje
sin detenerse y sin rumbo.
Estamos perdidos, acaso estamos perdidos
le pregunto a los lamas y ellos sonríen.
Callan y sonríen:
no entienden por qué los marineros preguntan
ni por qué imploran
ni qué buscan más allá de sus casas
donde todo está:
el fuego, el agua, el silencio
y los mismos pájaros en bandadas al atardecer.
El mundo, más allá de estas montañas,
es igual a estas montañas, dicen.
Pero a nadie ofendo con mis divagaciones
a nadie hiero con mis mudanzas inútiles
porque tampoco sé si lo que busco
es la sonrisa plácida de los lamas.

El correo ha llegado puntual:
desde hace siglos ocurre lo mismo en Inglaterra.
Ya no espero cartas ni oprobios ni alegrías.
Soy como la ardilla de mi jardín
que todos los días busca su alimento
y regresa satisfecha a su casa.
Soy esa ardilla, me digo,
no anhelo otro viaje que el necesario
para mis fiestas estomacales
no quiero otro jadeo que el de mis carreras
por no perder los trenes, indispensables.

Silencio, silencio
que en sus improperios y en sus vindictas
alguien asegura que pueden descifrarse
los mensajes de otros lares,
de otras maneras de girar.

Silencio, silencio
que voy a acostarme sobre el lado derecho
y miraré al poniente
y no escribiré más
y dejaré de preguntar.
Ya todo lo sé:
no hay nada más allá de mi mano
a treinta centímetros de mis ojos.

..............
De Un bonzo sobre la nieve, 2011.

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