viernes, 18 de julio de 2014

Algunos poemas de Alfonsina Storni

EL ENGAÑO

Soy tuya, Dios lo sabe por qué, ya que comprendo
que habrás de abandonarme, fríamente, mañana,
y que bajo el encanto de mis ojos, te gana
otro encanto el deseo, pero no me defiendo.

Espero que esto un día cualquiera se concluya,
pues intuyo, al instante, lo que piensas o quieres.
Con voz indiferente te hablo de otras mujeres
y hasta ensayo el elogio de alguna que fue tuya.

Pero tú sabes menos que yo, y algo orgulloso
de que te pertenezca, en tu juego engañoso
persistes, con un aire de actor del papel dueño.

Yo te miro callada con mi dulce sonrisa,
y cuando te entusiasmas, pienso: no te des prisa.
No eres tú el que me engaña; quien me engaña es mi sueño.

De Ocre, 1925.

…….

HOMBRE PEQUEÑITO

Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
Suelta a tu canario que quiere volar.
Yo soy tu canario, hombre pequeñito,
Déjame saltar.

Estuve en tu jaula, hombre pequeñito,
Hombre pequeñito que jaula me das.
Digo pequeñito porque no me entiendes
Ni me entenderás.

Tampoco te entiendo, pero mientras tanto
Ábreme la jaula, que quiero escapar;
Hombre pequeñito, te amé media hora,
No me pidas más.

De Irremediablemente, 1919.

………

PESO ANCESTRAL

Tú me dijiste: no lloró mi padre;                                       
Tú me dijiste: no lloró mi abuelo;        
no han llorado los hombres de mi raza,        
eran de acero.       
Así diciendo te brotó una lágrima        
y me cayó en la boca; mas veneno     
yo no he bebido nunca en otro vaso así pequeño.    
débil mujer, pobre mujer que entiende,        
dolor de siglos conocí al beberlo.        
Oh, el alma mía soportar no puede     
todo su peso.

De Irremediablemente, 1919.

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