viernes, 27 de abril de 2012

La guerra por los recursos (tercera parte)

Entrevista a Pepe Escobar

Lars Schall

Si se planteara la pregunta: “¿Por qué ocurren las guerras?”, ¿diría que el hecho de que los banqueros se encuentran arriba en la lista de los beneficiarios de las guerras es parte importante de la respuesta?

[Editor: Para antecedentes, vea J.S. Kim: “Inside The Illusory Empire Of The Banking Commodity Con Game“, publicado en The Underground Investor el 19 de octubre de 2010: “La Reserva Federal de EEUU crea dinero para financiar la guerra y lo presta al gobierno de EEUU El gobierno de EEUU, por su parte, debe pagar intereses por el dinero que pide prestado al Banco Central para financiar la guerra. Mientras mayores sean las apropiaciones para la guerra, mayores serán los beneficios de los banqueros”].

Pepe Escobar: Estoy de acuerdo en que sí hubo muchas apropiaciones para la guerra, en que el saqueo, efectivamente, es propicio. Aunque en Irak no sucedió. El botín en Irak debía ser, supuestamente, el petróleo que pagaría no solo por la guerra, sino por el suministro de petróleo de EEUU para algo como los 1.000 años siguientes, pero no funcionó.

Lo que sucedió en Irak fue una fascinante lección histórica. Los neoconservadores pensaron al principio, obviamente porque no sabían absolutamente nada sobre el Medio Oriente, porque ni siquiera viajan, ni siquiera van al lugar, pensaron: “Bueno, no nos va a costar casi nada, haremos que los iraquíes paguen más tarde por todo el asunto y entonces, cuando venga el petróleo, lo habremos logrado”. Recuerde lo que solían decir: “Somos la nueva OPEP”. Eso fue a finales de 2002/2003.

No resultó. Ahora tenemos una modalidad diferente, digamos, una variante del modelo que usted acaba de explicar: guerras pagadas por potencias extranjeras. China financia las guerras en Irak y Afganistán, parte de la guerra en Libia. Ahora sigue siendo la guerra en Libia, la guerra en Somalia, la guerra en Yemen, pero, en todo caso, la próxima guerra en Uganda o en Sudán que EEUU decida comenzar. Se financia básicamente con la compra de bonos del Tesoro de EEUU por parte de China. Es una variante del modelo.

En un artículo para Al Yazira usted citó una vez un estudio relacionado con el coste de la guerra contra el terror, publicado por el proyecto Eisenhower de la Universidad Brown. [Pepe Escobar: “Why the US won't leave Afghanistan”, publicado por Al Jazeera el 12 de julio de 2011] ¿Recuerda?

Pepe Escobar: Sí, lo recuerdo.

¿Y los costes fueron 4.000 millones de dólares?

Pepe Escobar: Sí, dependiendo de las variables, dependiendo de los costes médicos de los veteranos heridos en EEUU, que aumentan y continúan eternamente, porque todavía tienen que pagar pensiones a toda esa gente, podría ser entre cuatro y seis billones [millones de millones] de dólares. ¿Qué ha conseguido hasta ahora EEUU a cambio de esos cuatro o seis billones de dólares? Podemos decir que hasta ahora solo consiguieron Libia, que no constituye exactamente una prioridad para ellos.

Fue parte del plan original de los neoconservadores, comienza con Irak, después el Líbano, Siria, especialmente Irán. Por el momento lo único que obtienen es Libia. Por eso Siria es tan importante, porque Siria es el camino hacia Irán, y sigue siendo lo mismo que los neoconservadores dijeron en 2002, y sigue siendo parte de la doctrina de la Dominación de Espectro Completo. Siempre volvemos a los mismos temas, porque esos temas son la base de lo que vemos actualmente.

¿Piensa que la guerra de Libia puede ser considerada una Guerra por Recursos, no solo en relación con el petróleo y, tal vez, con la moneda en oro que quería emitir Gadafi, sino también en relación con el proyecto del Gran Río Hecho por el Hombre?

Pepe Escobar: Iba a decir eso, Lars, en todo caso ya es una guerra del agua. Hace algunos meses iba a escribir una larga historia sobre las futuras guerras del agua, no, no son futuras, ya existen. Es la primera gran guerra del agua, si lo pensamos. Va a haber muchas guerras del agua en Medio Oriente, el sur de Turquía, Israel-Palestina, pero ésta es grande debido al proyecto del Gran Río Hecho por el Hombre, más de 20.000 millones de dólares financiados por el gobierno libio, por Gadafi, con la participación de mucha experticia canadiense.

Y sin dinero del Fondo Monetario Internacional…

Pepe Escobar: ¡Especialmente eso! Ningún dinero del FMI y de todos esos artilugios del Banco Mundial cuando hay que seguir pagando intereses hasta que uno muere tres veces. Lo construyeron solos, importaron la tecnología que necesitaban y construyeron un sistema de acueducto indígena subterráneo en el desierto meridional para llevar agua a la línea costera en Libia. Es absolutamente fantástico porque tienen una inmensa reserva de agua fresca en el desierto meridional que durará, según los mejores cálculos, mil años. Mil años de agua fresca.

Imagine, el proyecto ni siquiera se ha completado, pienso que se ha hecho un 80%. Obviamente, las tres principales compañías de agua del mundo son francesas, y a mi juicio esto explica un 99% de la justificación francesa para la guerra. Quieren privatizar esos mil años de agua fresca y venderla a todo el planeta. Y luego tenemos a Sarkozy y los intereses del complejo industrial-militar de Francia, necesitamos más gas y petróleo para Total, que siempre se quejaba de que quiso la mayor parte de las exportaciones energéticas de Libia.

Hay una alianza de los qataríes, del complejo industrial-militar de Francia y de Sarkozy, que es básicamente un lacayo de esa gente, y los qataríes querían estar involucrados en el comercio del Norte de África. Los intereses de la OTAN y de AFRICOM en el establecimiento de una cabeza de puente. Había tantos intereses. Gadafi no pudo ganar desde el principio por todos esos intereses en el eje Pentágono, OTAN, países europeos clave como Francia e Inglaterra, y las monarquías de Qatar, de los Emiratos Árabes Unidos, y también la Casa de Saud, que quería derrocar a Gadafi porque había malas pulgas entre el rey Abdulá y Gadafi desde 2002, antes de la invasión de Irak.

No fue posible que Gadafi lo enfrentara, había demasiados intereses poderosos involucrados, querían renegociar los contratos, querían que los nuevos contratos de petróleo y gas fueran solo para las compañías europeas y estadounidenses, tal vez compañías turcas, pero no para países del BRICS, y Gadafi, quien fue entrevistado por periodistas dos o tres días antes de la aprobación de la resolución, dijo explícitamente: “si nos atacan, los próximos contratos se los ademos a los países del BRIC”, y tres días después lo atacaron. (Se ríe.) Absolutamente obvio.

Y lo que ha mencionado también es muy importante: el dinar de oro, porque el dinar de oro podría haber sido una moneda africana, podría haber financiado proyectos de desarrollo en África subsahariana; siempre lo hacía, financiaba numerosos proyectos en los países subsaharianos, y dejaba de lado por completo el sistema de Bretton Woods y, desde el punto de vista de Washington, del Banco de Pagos Internacionales y de toda su pandilla, es algo imposible, absolutamente imposible. Y ¿se acuerda usted de cuando Sadam comenzó a vender petróleo en euros en Irak a fines de 2002? También fue una razón importante para la invasión.

¿Piensa que fue bueno que los rebeldes de Bengasi hayan establecido un banco central que está ligado con bancos centrales occidentales?

Pepe Escobar: Es lo que querían. En los hechos, esa gente del Consejo Nacional de Transición son un montón de tipos sospechosos, oportunistas, ex funcionarios de Gadafi, islamistas vinculados a Al Qaeda de Cirenaica, exiliados que vivían en Virginia, ¡vamos! Es un trágico chiste sangriento, de hecho. Y por cierto, desde el comienzo, tuvieron una conexión qatarí: uno de los consejeros de Sheika Moza, la esposa del emir de Qatar, fue el lazo entre Qatar y el Consejo Nacional de Transición.

¿Por qué entonces Qatar consiguió ese banco central independiente basado en Bengasi? Obviamente, la influencia qatarí se está expandiendo y por eso querían ingresar al sistema financiero y comercial en el Norte de África. Qatar es un mini imperio en rápida expansión. Es muy, muy impresionante. Recuerdo Doha hace diez años. Era un lugar atrasado. Lo recuerdo muy bien. Yo solía ir a Irak vía Qatar. Lo vi crecer de año en año, y ahora cuando se llega a Doha, uno piensa que ya está en un mini Hong Kong.

Y sus tentáculos están por doquier: en Europa, en EEUU, en Medio Oriente, desde luego, y también en el norte de África. Comercian considerablemente con Asia, ahora tienen a Brasil en la mira. Es muy impresionante. Y su iniciativa en el norte de África fue muy astuta, porque ahora están localizados en el norte de África y, como esperan, el resto de África: “Queremos comercio con todos, tenemos un excelente sistema bancario, vendemos gas a cualquiera que desee comprarlo”. Un mini imperio en formación.

¿Qué debemos esperar en 2012 en relación con Siria e Irán? ¿Son aliados, verdad?

Pepe Escobar: Sí. Bueno, es la pregunta del billón. Yo iría a Irán en cuanto pudiera. El problema es conseguir una visa de prensa para Irán. Después del Movimiento Verde en 2009 es muy difícil. Se necesita una visa de prensa para ir a Irán porque si se quiere hablar con el Cuerpo de Guardias Revolucionarios de Irán (IRGC), por ejemplo, o con funcionarios, gente del gobierno, se necesita ese tipo de visa. Voy a tratar de nuevo, exactamente para obtener el punto de vista de esa gente, y hablo especialmente de los comandantes del IRGC, la gente en la industria petrolera y, claro está, a fin de hablar con teheraníes de a pie, algo que siempre ha sido un placer para mí.

Las guerras por el agua "no son futuras, ya existen".
En el norte de Teherán uno pensaría que está en California. En el sur de Teherán es otra cosa, allá uno está en el corazón duro del Medio Oriente. Hay dos universos en una ciudad, y el espectro de opiniones que uno obtiene con solo un viaje en taxi de cuarenta minutos es absolutamente extraordinario. Uno ve a gente que quisiera matar a Rafsanjani en cuanto lo vea, a gente que defiende estrictamente a los ayatolás; se encuentra a gente que dice: “sin el Movimiento Verde estamos perdidos”. Es un universo per se.

Y los ecos que recibo de mis amigos que viven allá o de iraníes que me mandan muchas cosas es: la gente consume, vive su vida, hay mucha inflación, los precios han aumentado sustancialmente, pero quiere salir, tratar de comprar un iPad contrabandeado de China, quiere tener un carro europeo nuevo que sea asequible, la gente quiere seguir comiendo carne, lo cual es muy divertido, porque la carne brasileña que importan es más barata que la carne producida en Irán. ¡Imagíneselo! Ese tipo de cosas.

Y al mismo tiempo, saben que algo se está cocinando. Podría ser un ataque israelí, podría ser un ataque estadounidense-israelí, podría ser un ataque solo a las instalaciones nucleares, pero mucha gente teme un ataque a la infraestructura civil. Siempre dicen: “Mire lo que pasó en Irak. Atacaron edificios civiles”. Sí, es verdad, lo vi yo mismo.

La gente espera lo peor. Trata de guardar la compostura, pero inmediatamente reconoce que hay una lucha por el poder dentro del régimen entre la facción de Ahmadineyad y la facción de la línea ultra dura de los guardias revolucionarios, que se opone a Ahmadineyad porque quiere alguna especie de compromiso con Occidente. Los del IRGC quieren confrontación.

Es muy peligroso. ¿Por qué? Porque el supremo líder, Ayatolá Jamenei, apoya esa facción contra Ahmadineyad. Quiere que Irán sea respetado por lo que es, y podemos suponer que apoya esa confrontación. Es extremadamente peligroso, porque podemos tener un incidente que sea el casus belli para un ataque, un ataque israelí-anglo-estadounidense, digámoslo de esa manera.

La gente es totalmente consciente de esto, y tiene mucho miedo de esa lucha por el poder en la cabeza del régimen. Al mismo tiempo, el próximo año habrá elecciones parlamentarias, y va a haber una elección presidencial en 2013, en la cual el favorito, por lo menos por el momento, es Larijani, quien es un ex negociador nuclear y estrecho amigo y protegido de Jamenei. Esto significa que los partidarios de la línea dura controlan el poder y el control y, por increíble que pueda parecer, Ahmadineyad está por el momento más o menos aislado, y es considerado por esos partidarios de la línea dura como un apaciguador frente a Occidente.

En otras palabras, la situación interna dentro de Irán es extremadamente preocupante. Y también saben lo que podría suceder pronto en Siria, y saben que Siria es el atajo para atacarlos a ellos. Pero al mismo tiempo los partidarios de la línea dura no esperan solo un ataque contra Siria. Muchos se dicen: “Tal vez ni siquiera utilicen el atajo, tal vez nos ataquen directamente”. Por lo tanto también se preparan para eso. Todo es muy preocupante.

¿Percibe un ambiente similar en Israel?

Pepe Escobar: No sé. Tengo muchos amigos judíos en Suramérica, en EEUU y en Europa; van y vienen a Israel y cuando vuelven dicen: “Mira, la gente está perdida en Israel, no sabe cómo encarar la Primavera Árabe”. El régimen no sabe cómo encarar la Primavera Árabe, ni siquiera sabe cómo encarar la no-primavera en Siria, porque teme que lo que venga sea todavía peor, como un gobierno antagonista de la Hermandad Musulmana en Damasco, lo cual sería intolerable para Israel.

Prefieren enfrentar al diablo que conocen, que es un diablo ineficaz, el régimen de Assad. Existe un movimiento de la sociedad civil muy fuerte en Israel, contra la corrupción, la inflación y los crecientes costes de la vida, son contrarios a la guerra y también contrarios al gobierno.

Y luego tenemos un gobierno que es un rehén de ese lobby de los colonos, absolutamente repugnante. La extrema derecha, los inmigrantes ucranianos de Lieberman, es horrible, porque a la izquierda progresista de Israel se le lee en la prensa israelí de vez en cuando, pero han sido marginados. El AIPAC controla el discurso.

Si se escucha la radio, se lee la prensa dominante, se miran las redes, es como un comunicado de prensa de AIPAC tras el otro. No se ve a progresistas judíos que digan: “Es una locura lo que estamos haciendo, tenemos que sentarnos y hablar de Palestina, sentarnos y hablar de las Alturas del Golán, sobre Irán”. Esa es una posición minoritaria.

Además, la mayoría está apoyada por los evangélicos y los cristianos vueltos a nacer en EEUU, que creen en el Apocalipsis.

Pepe Escobar: Exactamente. Está la mayoría del establishment que quiere un Eretz Israel, un gran Israel, y los dementes religiosos que dicen: “Bueno, la mejor manera de [apresurar] el Apocalipsis es una guerra contra nuestros vecinos”.

Los locos dirigen el manicomio.

Pepe Escobar: Sí, es una locura. Yo diría que desde el comienzo de la Primavera Árabe. El 2011 fue el año en el que los locos se hicieron totalmente cargo del manicomio. Y por eso 2012 podría ser un año tan realmente terrible, pienso, para todos los que están en ese arco: Norte de África, Medio Oriente y Asia Central. En Asia Central básicamente Af/Pak, porque la situación en Af/Pak tiende a ponerse peor muy rápidamente.

¿Qué piensa del reciente ataque de las tropas de la OTAN en Pakistán? [Vea 'Mistakes made': Pentagon 'regrets' slaughter of 24 Pakistani troops“, publicado en Russia Today el 22 de diciembre de 2011]

Pepe Escobar: Es un asunto muy complejo, porque tal vez haya un motivo oculto para ello, y todavía no sabemos cuál podría ser. Podría ser que algunos paquistaníes lo provocaron, podría ser que la propia OTAN lo provocó para tener una excusa mejor para aumentar la campaña de satanización de Pakistán, tratar de provocar un golpe militar, para que las facciones dentro de las fuerzas armadas paquistaníes que son más pro estadounidenses se pongan a la cabeza. Todavía es muy confuso.

Pero es un problema, porque Pakistán y China tienen las relaciones mutuas más estrechas posibles.

Pepe Escobar: Sí, y cualquier cosa que pase en Pakistán desde ahora, acerca más y más a Islamabad con Pekín, eso es inevitable. La opinión pública paquistaní está harta de la interferencia estadounidense, de la implacable guerra de drones y de la pérdida de su soberanía, si alguna vez hubo alguna.

Y por cierto, los chinos reaccionan de manera típica: mantienen mucho silencio, no hacen nada, solo esperan que la dirigencia en Islamabad vaya corriendo a Pekín y diga: “Ayúdennos, por favor”. Y eso no parece muy difícil, en vista de la manera en que están actuando los estadounidenses. Las únicas dos cosas que importan a Washington: Le importa un pepino el pueblo paquistaní. Lo que le importaba era la Guerra contra el terror para exterminar a Al Qaeda.

Ahora dicen abierta y oficialmente que Al Qaeda es ineficaz, desde la muerte de bin Laden –si era bin Laden o no sigue abierto a la especulación, pero mataron a Al Qaeda. ¿Qué hacen entonces en Af/Pak? “Oh, ahora tenemos un problema, porque Pakistán es un país muy inestable, ahora es el pulso del movimiento terrorista en el mundo, ya no es Afganistán, imagínense lo que pasaría si esas armas nucleares cayeran en manos de los terroristas”.

Es lo único que importa. Quieren encontrar un pretexto para interferir en Pakistán a fin de apoderarse del arsenal nuclear de ese país. Es extremadamente difícil, claro está, pero es lo que le gustaría hacer al Pentágono. Es su agenda.

Mientras tanto, la elite política de Pakistán, con la excepción de Imran Khan, yo diría que es corrupta. Imran Khan per se no es corrupto, junta a cien mil personas cada vez que habla en público en Pakistán, porque lo ven como un alternativa. Dice: “Librémonos de los estadounidenses, librémonos de la elite política corrupta, logremos que los militares se queden en sus cuarteles, tengamos un verdadero gobierno civil, tratemos de desarrollar el país y de cerrar la brecha de la desigualdad”. Por eso es tan popular, podría ganar las próximas elecciones.

Pero, básicamente, la sociedad civil paquistaní está harta de este estado de cosas. Y para los estadounidenses, esto es realmente una mala noticia, porque desde Zia quieren que los militares tengan el control, que hagan lo que el Pentágono les dice que hagan, y durante los últimos años realicen su Guerra contra el terror de la manera como lo quieren, desde sus bases dentro de Pakistán, como la que está en Baluchistán, Samsi, y la guerra de los drones en los "waziristanes", pero esto ya no seguirá sucediendo, no creo que suceda. Los chinos solo esperan. Pienso que admitirán a Pakistán en la SCO, es algo que podría pasar el próximo año, de modo que Pakistán estaría dentro de un mecanismo que implica la cooperación militar con los chinos.

El problema es que los militares paquistaníes no son una organización monolítica, hay capas, hay gente que fue nombrada por Musharraf, hay gente, como algunos oficiales pastunes de medio rango, que simpatizan con los talibanes en Pakistán o incluso con Al Qaeda, y existen grietas dentro de esta configuración. Estoy seguro de que la relación de los dirigentes del Ejército con el Pentágono es más que difícil actualmente, especialmente después de la última incursión, que fue un ataque contra los suyos, fue un ataque contra un puesto del Ejército. Para ellos va demasiado lejos.

El sentimiento contra EEUU aumenta en todo el mundo.

Pepe Escobar: Excepto en el Golfo Pérsico. (Se ríe.)

¿No diría que eso es algo trágico, ante la cordialidad de los estadounidenses de a pie, de la gente común?

Pepe Escobar: Sí, es verdad. Yo he estado yendo a EEUU desde que era niño. Viajé por lo menos a 40 estados, viví en las dos costas, tengo amigos en EEUU, mucha gente que lee lo que escribo sabe de dónde vengo, pero también tengo muchos lectores que dicen: “eres un talibán-comunista-apocalíptico-antiestadounidense”, bla bla bla, todo eso. Todavía no comprenden.

Una cosa es querer mucho al país y a la cultura pop estadounidense, el entretenimiento estadounidense, los iconos estadounidenses de la música, la literatura, el cine, la arquitectura, el arte, etc., y otra cosa es criticar la política exterior de EEUU. Yo crecí en Brasil y en Europa durante los años sesenta y setenta,  durante la dictadura militar instalada en Brasil en 1964, cuando yo tenía 10 años. Fue un golpe estadounidense.

Sí.

Pepe Escobar: Aprendimos por propia experiencia en Suramérica lo que significa vivir bajo una dictadura militar patrocinada por EEUU. Es decir, nosotros sabemos de qué estamos hablando. Obviamente, la gente de Medio Oriente también sabe de qué está hablando. Alguna gente en Asia también sabe de qué está hablando, como los surcoreanos, por ejemplo; vivieron bajo un régimen militar aprobado por EEUU antes de llegar a ser una democracia.

También es muy trágico que, después del comienzo de la Primavera Árabe, mucha gente en el Golfo Pérsico no haya comprendido todavía que vive en regímenes extremadamente autocráticos, que esos gobiernos son vasallos y servidores del imperio estadounidense, y que simplemente no pueden contar con sus gobiernos para lograr un mínimo de soberanía.

De modo que cuando se ven movimientos indígenas pro democracia en Bahréin o en Arabia Saudí oriental, se ve cuál es la reacción. Incluso en Egipto, donde dijeron: “Librémonos finalmente del sistema de una vez por todas”, no se libraron del sistema, la serpiente sigue presente, y la serpiente está financiada por Arabia Saudita.

No hubo revolución en Egipto. Tal vez comience cuando se libren de la junta de Tantawi, que es lo que quieren las masas en la Plaza Tahrir, la generación Google y la clase trabajadora de Egipto. Pero el problema es que en Egipto el ejército controla –hay diferentes cálculos al respecto– entre un 25 y un 40% de la economía egipcia; no va a renunciar a eso. Será necesaria una verdadera revolución sangrienta para que esa gente se vaya, y obviamente EEUU no la quiere.

¿Como analista geopolítico, diría usted que el futuro de Alemania está mucho más en el Este de Eurasia (Rusia, China) que en Nueva York y Londres?

Pepe Escobar: Quisiera hacerle esa pregunta a usted. Mi idea, posiblemente vaga, es que Alemania quiere integrarse más con Rusia.

Sí. Bueno, las elites económica y política en este país [Alemania] todavía están alineadas con EEUU

Pepe Escobar: Exactamente.

Eso se pudo ver cuando Angela Merkel, como canciller de Alemania, recibió la máxima condecoración civil este año en Washington DC, la “Medalla de la Libertad”. Ahora tiene algo en común con Duke Ellington, porque él también la recibió, (en 1969). Pero pienso que es algo significativo.

Pepe Escobar: Así es. Es el problema con Alemania. Porque es un asunto atlantista, pero saben que su futuro en cuanto a todas las materias primas y productos básicos que necesitan los pueden conseguir en Rusia. Pueden tener el resto del mundo como su mercado, lo que ya tienen. Es una fabulosa potencia exportadora. No tiene que estar subyugada por ese lazo atlantista, definitivamente no. Pero como usted ha dicho correctamente: las elites en Berlín y Frankfurt todavía están muy americanizadas.

*Pepe Escobar nació en 1954 en Brasil y ha sido corresponsal extranjero desde 1985, basado en Londres, Milán, Los Ángeles, París, Singapur y Bangkok. Desde finales de los años noventa, se ha especializado en la cobertura de asuntos geopolíticos desde Medio Oriente a Asia Central y ha informado durante esta década desde Afganistán, Pakistán, Irak, Irán, las repúblicas centroasiáticas, EEUU y China. Ahora trabaja para Asia Times, basado en Hong Kong/Tailandia, y colabora con Russia Today y Al Jazeera. Es autor de tres libros: Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War, Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge, y Obama does Globalistan.
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Extracto de la entrevista publicada por Consortiumnews en diciembre de 2011 y por Rebelión.org el 2-1-2012.

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