miércoles, 21 de marzo de 2012

Glosario de náufragos

Cristina Peri Rossi

ABATIR

Vencimiento del buque, de la mujer,
por efecto de un viento fuerte, la marea o la corriente.
El buque cae a sotavento,
la mujer de espaldas, cuyo abatimiento se mide en grados.
Gran cantidad de público se congrega alrededor.
El barco se inclina.
La mujer gime
y a veces goza.

***

ESCORIACIÓN

Lastimadura que queda, luego del amor, al costado del cuerpo.
Tajo profundo, lleno de peces y bocas rojas,
donde la sal duele y arde el iodo,
que corre a todo lo largo del buque, que deja pasar la espuma,
que tiene un ojo triste en el centro.
En la actividad de navegar,
como en el ejercicio del amor
ningún marino, ningún capitán,
ningún armador, ningún amante,
han podido evitar esta suerte de heridas,
escoriaciones profundas que tienen el largo del cuerpo
y la profundidad del mar,
cuya cicatriz no desaparece nunca
y llevamos como estigmas de pasadas navegaciones,
de otras travesías. Por el número de escoriaciones
del buque, conocemos la cantidad de sus viajes;
por las escoriaciones de nuestra piel,
cuántas veces hemos amado.

***

ABORDAR

Aproximarse a la costa, a otro buque,
tomar por asalto a la mujer que está dormida
y sueña un mar de aguas profundas, de arenas bajas;
aproximarse a un buque
tomar por asalto a la mujer dormida
arrimarse a la costa
dejar en la superficie
una bandera que vigila,
hacer señales,
abordarla con dulce grito,
aproximarse con las torres altas
las velas desplegadas,
la proa del buque apuntando
hacia su vientre rosado, profundo,
los costados sudorosos, iodados,
las caderas movientes.
Cuando se la ha abordado
—sobre la arena la oscura marca—
cuando le ha quedado el cuerpo bordado
de insignias rubias y banderas,
sobre la cama, abandonarla.
No escuchar sus súplicas y silbidos
que quieren retenernos.
Dejarla lisa de marineros y soldados.
Dejarle pájaros enhebrados.
Por el cuerpo, marcas y señales.
No escuchar sus lamentos de ave
que reclaman alimento.
No esperar su envaramiento.
Volver al viejo barco que espera dormido
y retomar la marcha.

..........................
Del poemario Descripción de un naufragio, 1975. El título, para variar, es una pequeñita intervención mía.

No hay comentarios: