martes, 26 de octubre de 2010

Si una noche oscura el pasado (fragmento)

John Jairo Junieles

Un olor a champú se desprendía del pelo de la muchacha, mientras la peinaba con los dedos; penetraba en él como un pensamiento propio. Tenía sed y esa inevitable melancolía que se instala en él después del amor.

Cómo hace esa gente para encontrar belleza en todas partes, se dijo, mientras veía el blanco apagado, casi sucio, en las paredes de la pequeña y única habitación del apartamento. Envidiaba a la muchacha, su aureola de oro en la mitad de la pobreza de su vida.

La ventana de la única habitación daba hacia un muro. Ella tan feliz con su ventana hacia ninguna parte. Las mejores flores nacen en los estercoleros. Se supo indolente y sintió asco de sí mismo.

- Por favor, no piense mal de mí.

- Pero qué podría pensar, muchacha.

- Usted sabe. Hace sólo un par de horas que nos conocemos y ya estamos en esto. Otra noche habría sido fácil decirle que no, pero la muerte del viejo me dio miedo, Lo conocía desde hace un par de meses; ayer me había pedido que nos fuéramos a vivir juntos; esta noche le iba a decir que sí.

David recordó al policía: ella dice que lo conoce. Los ojos grandes y rojos en llanto. El imposible olor a cebollas. Quizá todavía existía la posibilidad de que hubiera un final feliz, incluso para ella, que ya no lo esperaba. Recordó también algo que leyó en alguna parte, que al nacer tenemos trescientos huesos y al crecer morimos con menos de doscientos seis.

Por qué recordaba todo eso; qué sentido tenía en este momento, cuando ha descubierto que, de alguna manera, se ha convertido en su padre, que éste, de alguna forma, lo había llevado hasta esa cama. Alguna gente se muere para recordarle al mundo que aún estaba viva.

Le sobó el pelo a la muchacha como si limpiara de polvo una muñeca. Le hubiera gustado que alguien les tomara una fotografía.

Mañana le mando a hacer una misa, dijo ella.

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Publicado en Bogotá 39. Antología del Cuento Latinoamericano, 2007. Este fragmento me hace evocar a nuestra anónima soledad paseándose por la noche urbana.

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